viernes, agosto 17, 2018
Crónicas Centroamericanas.

Crónicas Centroamericanas.

Eduardo Movilla:

MEDIO SIGLO EN LA NATACION DEL ATLANTICO

Por: Alvaro Torres Moreno.

No opuso resistencia alguna Doña Doris Vásquez cuando uno de sus hijos, Eduardo, le propuso talar los árboles del patio de su amplia casa, ubicada frente al parque de “Los Fundadores”, en el exclusivo barrio El Prado, urbanización que tuvo en el alemán, Karl Parrish, al gestor de uno los más emblemáticos sectores de Barranquilla que, sin discusión alguna, es el pionero en el desarrollo urbanístico de Colombia.

El trabajo comenzó a un ritmo intenso, queriendo devorar con fiereza los días para convertir en realidad el sueño de Eduardo. Sus hermanos, Juan Carlos, Carlos Arturo- más conocido como el “Polaco”-, e Iván Enrique sumando el interés y dedicación del “Chino” Navarro y del Ing. Hidráulico, Carlos Rosado, utilizando picos, palas y dos carretillas, no descansaban en la misión de cavar un área de 10 de largo por 6 metros de ancho y 1.10 metros de profundidad.

Al final, después de 9 meses, sin interrupción alguna, y teniendo como única fuente de financiación sus propios recursos, Eduardo cumplió el sueño por el que tanto lucho.

Al tener, en su residencia, una pileta era la consolidación del propósito de lo que él quería, quiso y querrá hasta el final de sus días: contribuir a la formación integral de la juventud de la ciudad a través de procesos pedagógicos.

Son 18.000 personas, bien contadas, las que ha tenido en sus 50 años de actividad profesional y quienes de él tienen las mejores referencias no solo por los excelentes resultados deportivos sino por lo que han asimilado durante el proceso desde el punto de vista personal.

Es estricto, responsable y nunca ha rehusado a la capacitación. El rostro, surcado por el paso de los años dedicados, en buena parte de ellos, a la enseñanza, ha tenido un semblante diferente con la noticia cuya fuente primaria fue el Alcalde Distrito Ing., Alejandro Char Chaljud: el completo acuático construido con motivos de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe llevaría su nombre.

En medio de su sinceridad reconoció que fue un buen waterpolista y en los Juegos Nacionales de 1970 obtuvo el título de subcampeón representando al Atlántico recalcando, sin embargo, que tan solo con 17 años de edad, ya era entrenador de natación, una modalidad en la cual no fue sobresaliente competitivamente pero que aprendió a los 8 años.

Otro hecho importante en su exitosa vida profesional es cuando la Federación Colombiana de Natación convoco a uno de sus dirigidos, Mauricio Mejía, a la selección nacional que estuvo presente en un certamen internacional realizado en Ibagué en 1971. Fue este su primer deportista en lograr figuración en selecciones de natación de Colombia.

Su vida profesional que inicio en el Country Club, tuvo un cambio importante en su devenir al emigrar a Venezuela donde prestó sus servicios profesionales durante 1977 y 1978, y es allí donde ordena su pensamiento con relación a su futuro y al retornar a su ciudad natal se reincorpora al Country Club aunque en su mente nunca se deshizo la idea de tener su propia piscina que le permitiera cumplir con lo que para él ya era un rito: la formación de personas a través de la práctica de la natación.

En el año 1979 funda el Club de Waterpolo la Academia con 84 deportistas afiliados. Luego, el 26 de junio de 1984 oficializa la puesta en marcha de la Academia de Natación “Eduardo Movilla” a efecto de cumplir con los requerimientos legales en el sentido de que los clubes deportivos solo pueden fomentar y difundir la practica de un solo deporte y sus distintas modalidades. De allí nació todo. La solicitud de permiso a Doña Doris Vásquez, la ayuda de sus hermanos y de sus amigos para que después de 9 meses de intenso trabajo tuviera su propio escenario deportivo.

SUS LOGROS.

Eduardo Movilla es uno de los entrenadores más exitosos que ha tenido el departamento del Atlántico en todos los tiempos. Este administrador de empresas que renuncio al ejercicio de esa profesión, amante de la salsa- como buen barranquillero que es -, es feliz con lo que hace durante la mayor parte de sus 66 años cumplidos : guiar a la juventud por el sendero del triunfo, tanto en lo personal como en lo competitivo,

Ha sido, y sigue siendo, el amigo, el entrenador y, hasta el padre, de las más rutilantes figuras de la Natación del Atlántico de todos los tiempos: Juan Pierre Maal, Jessica Rodríguez, Paula Peña, Diana Lohrer, Álvaro y Julia Rincón, Ricardo Mena, Laura García, Camilo Marrugo, Alberto Morales y Julio Galofre, el único barranquillero y costeño en asistir en representación de Colombia a unos Juegos Olímpicos; Berlín (2008).

Es un ejemplo de vida. Si férrea disciplina, el conocimiento adquirido y que nunca ha rehusado adquirir, lo catapultan como uno de esos personajes que aún mantienen la convicción que el deporte es el mejor aliado en todos los programas que buscan convivencia, paz y coadyuvan al mejoramiento de la calidad de vida de sus practicantes.

Sin descanso alguno, todos los días, de todas las semanas, de todos los meses del año, se sumerge en las tibias aguas de la pileta construida en 1984 deleitándose con la enseñanza, y lo seguirá haciendo en adelante, en el moderno Complejo Acuático que ahora y para siempre se llamara “Eduardo Movilla”.

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