María Margarita Guerra Zúñiga fue elegida gobernadora del Magdalena en unas elecciones atípicas, alcanzando 188.722 votos, equivalentes al 56,05% del total. La jornada registró una participación de 341.782 votantes de los más de un millón habilitados. La nueva mandataria, integrante del movimiento Fuerza Ciudadana, se impuso de forma contundente y expresó su agradecimiento al pueblo magdalenense, reiterando su compromiso con los sectores más necesitados y la continuidad del proyecto político encabezado previamente por Carlos Caicedo.
Guerra Zúñiga, oriunda del municipio de Fundación, es abogada con especialización y maestría en Derecho Público de la Universidad del Norte. Su trayectoria incluye labores como asesora en la Secretaría de Educación Departamental durante el gobierno de Caicedo, donde apoyó iniciativas para garantizar una educación digna e inclusiva. También se desempeñó como diputada del Magdalena por Fuerza Ciudadana, destacándose por su defensa de los derechos ciudadanos.
Su propuesta de gobierno se fundamenta en una visión transformadora que pone a los magdalenenses en el centro de las decisiones públicas, con el fin de promover igualdad, dignidad y fortalecimiento de capacidades locales. Plantea impulsar un desarrollo competitivo y sostenible, basado en la innovación, la sostenibilidad ambiental, la eficiencia institucional y la participación ciudadana.
El programa se organiza en tres ejes estratégicos. El primero, equidad, busca garantizar el acceso y la calidad en servicios esenciales como salud, educación, agua potable, saneamiento básico y vivienda digna, priorizando a las comunidades más vulnerables. El segundo, dignidad, propone fortalecer las oportunidades de empleo, emprendimiento y productividad, aprovechando las potencialidades del territorio y el talento local. El tercer eje, bienestar, apunta a promover entornos seguros, sostenibles y armónicos, donde se fortalezcan la convivencia y el respeto ciudadano.
Guerra afirma que cada eje cuenta con estrategias y líneas de acción que consolidan la transformación social, económica y ambiental iniciada en el Magdalena desde 2020. Su compromiso es garantizar el goce efectivo de derechos, superar la pobreza y avanzar hacia un modelo de desarrollo humano sostenible. Resalta que no se pueden permitir retrocesos, pues el proceso de cambio ya ha demostrado que es posible gobernar con y para la gente.
Asimismo, la gobernadora electa reconoce el trabajo de los anteriores mandatarios, Carlos Caicedo y Rafael Martínez, quienes, según ella, sentaron las bases de un gobierno humano y progresista. Su intención es fortalecer ese legado mediante la consolidación de programas sociales, obras estratégicas y ampliación de servicios públicos esenciales.
Su gobierno también buscará fortalecer la gobernanza colaborativa y la cultura ciudadana mediante participación social, presupuestos participativos, cabildos abiertos y control social. Plantea cuatro “revoluciones”: la de la equidad, enfocada en educación, atención a la niñez y oportunidades juveniles; la ambiental, orientada al cuidado de ecosistemas y energías limpias; la del empleo y productividad, centrada en el fortalecimiento del campo, el turismo y la infraestructura; y la del gobierno popular, que promueve la descentralización, las alianzas y la rendición de cuentas.
En síntesis, Guerra Zúñiga propone dar continuidad y profundizar el modelo de transformación del Magdalena, con énfasis en equidad, sostenibilidad, participación ciudadana y desarrollo integral del territorio.