Los abogados del reconocido artista de hip-hop estadounidense Sean “Diddy” Combs solicitaron al Tribunal Federal de Apelaciones de Nueva York la liberación inmediata del músico, quien fue condenado a 50 meses de prisión tras un juicio federal. En caso de que la excarcelación no sea concedida, la defensa pidió de manera subsidiaria una reducción de la pena, al considerar que la sentencia impuesta fue desproporcionada y excesiva en relación con los delitos por los que fue hallado culpable.
La apelación, presentada esta semana y de 84 páginas de extensión, fue revisada por la revista especializada Variety. En ella, la abogada Alexandra A. E. Shapiro sostiene que el juez Aran Subramanian actuó de manera indebida durante la fase de sentencia, atribuyéndose un rol que excedía sus funciones al comportarse, según la defensa, como un “decimotercer miembro del jurado”. De acuerdo con este argumento, el magistrado habría reinterpretado los hechos del caso y emitido conclusiones que no fueron respaldadas por el veredicto del jurado.
La defensa afirma que Subramanian desoyó la decisión de los jurados al concluir que Combs había coaccionado, explotado y obligado a sus parejas sentimentales a mantener relaciones sexuales, además de liderar una conspiración criminal. Estas conclusiones, según la apelación, contradicen directamente el fallo del jurado y habrían influido de forma determinante en la severidad de la condena, lo que, a juicio de los abogados, invalida la sentencia impuesta.
El documento subraya que, en casos similares, los acusados suelen recibir condenas mucho menores, generalmente inferiores a los 15 meses de prisión, incluso en situaciones donde sí se acredita la existencia de coacción, algo que el jurado no estableció en este proceso. Por ello, la defensa insiste en que la pena de 50 meses resulta claramente desproporcionada en comparación con los estándares habituales del sistema judicial federal.
Sean Combs fue condenado en julio por dos cargos relacionados con el transporte con fines de prostitución, mientras que fue absuelto de los delitos más graves que enfrentaba, entre ellos conspiración para cometer crimen organizado y tráfico sexual, los cuales conllevaban penas considerablemente más severas. A pesar de estas absoluciones, el juez Subramanian dejó claro al momento de dictar sentencia, en octubre pasado, que la conducta violenta del artista influyó en su decisión.
En particular, el magistrado citó un video de 2016 que se hizo público durante el proceso, en el que Combs aparece agrediendo físicamente a su entonces pareja, Casandra “Cassie” Ventura. Durante la audiencia, Subramanian señaló que el poder y la influencia que el músico utilizó para causar daño también podían emplearse de manera positiva, instándolo a aprovechar lo que calificó como una “segunda oportunidad”.
La apelación también plantea que la condena debería ser anulada porque las interacciones sexuales de Combs y la grabación de dichos actos estarían protegidas por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, argumento que el juez ya había rechazado durante el juicio.
Actualmente, Sean “Diddy” Combs cumple su condena en la prisión federal de Fort Dix, en el estado de Nueva Jersey, y su liberación está prevista, de no prosperar la apelación, para mayo de 2028.
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