Por: Pepe Sanchez
George Gordon Byron, uno de los más prominentes poetas ingleses, nació en Londres el 22 de enero de 1788, y bien pronto se destacó tanto en las letras como en los escándalos sexuales con los que enloqueció a la Inglaterra conservadora, tradicionalista y reservada del siglo XIX.
Falleció el 19 de abril de 1824, dejando para la posteridad un legado de escándalos pero también de obras maestras de la Literatura
Con un pie deforme de nacimiento, el poeta vivió una juventud difícil en la que tuvo que esforzarse demasiado para hacerse respetar de una sociedad que se burlaba de su cojera y sobreponerse al temperamento irritable de su madre.
A los 18 años publicó su primer libro de poemas -Horas de Ocio- viéndose de manera inmediata obligado a escribir Bardos Ingleses y Críticos escoceses, una obra satírica y violenta contra algunos escritores de la revista Edinburgh Review, que intentaron ridiculizar su producción inicial.
Con mucho entrenamiento físico, había logrado desarrollar una enorme velocidad en las carreras, lo que le permitió desquitarse también de quienes se reían de su cojera, derrotándolos en todo tipo de pruebas atléticas y aventajándolos además en precocidad sexual, pues ya a los diez años de edad, tuvo su primera aventura, con la institutriz Mary Gray, unos años mayor que él.
-Amaba a las mujeres no era bisexual; sí se le conocieron relación con jóvenes de todos los sexos en sus viajes por Oriente y fue muy ingenuo y los dejó traslucir, pero eso fue como rememorando la imagen de la Grecia clásica y los protegidos. Era muy viril y le gustaban las mujeres y los hombres fuertes pero no hasta el punto de tener relaciones sexuales- dijo de él el escritor Lorenzo Luengo en Galaxia Gutenberg. en su traducción de los Diarios, del poeta
Su agitada vida sexual y sus escándalos, conmovieron hasta los cimientos a la timorata Inglaterra victoriana, pero hubo uno que sobrepasó todos los límites y a este tema nos habíamos referido en otra oportunidad, si bien Luengos, tras estudiar la obra completa del escritor, lo niega.
-Esa figura del Byron bisexual que todos conocemos yo creo que ha sido exagerada. Se le atribuyeron romances con Shelley o Polidori que nunca existieron- señala
-Era un hombre que se veía arrastrado por las mujeres. Ellas acudían a él y no le quedaba más remedio que amarlas- añade.
Pero hay pruebas en contrario de esto que afirma Luengo, como señalábamos en una nota del pasado 30 de agosto, aniversario del nacimiento dé Mary Shelley, protagonista del triángulo que escandalizó a Inglaterra
Byron y otro famoso poeta de la época, Percival Bishe Shelley superaron todo lo del siglo XIX, Estos poetas que revolucionaron a Europa no sólo con su arte, sino con sus escándalos sexuales, protagonizaron diferentes ménages a trois, (Amores de Tres) que conmovieron no sólo a la reprimida Inglaterra victoriana del siglo sino al resto del continente.
El ménage a trois no entraña el simple triángulo amoroso (dos mujeres con un mismo amante o un hombre con dos mujeres), sino que exige un poco más: la convivencia. Decía Shelley que «el amor es libre, requiere vida en común y tener todos los amantes que se quiera”. Y no hace discriminación entre hombres y mujeres.
Lord Byron, por su parte, también había asombrado a la mojigata Europa de ese siglo XIX, mediante enormes escándalos, que motivaron su destierro de Inglaterra y que se le prohibiera, de por vida, el regreso al país.
Su condición de bisexual, lo llevó desde muy joven a relaciones indistintas, entre las que se destacan algunas con sus compañeros de colegio y otras con sus primas más cercanas. No es pues de extrañar que cuando Byron y Shelley, se conocieran formalizaran el “triángulo perfecto” que ambos deseaban.
Mary Wollstonecraft Godwin, la esposa de Shelley, la escritora que se inmortalizó con su Frankestein, libro cuya inspiración llegó en una medio de una orgía de drogas, alcohol y sexo, en principio no estivo de acuerdo con el trío.
Al final, sin embargo, luego d muchas argucias hechas por Shelley, aceptó ser parte del acuerdo y conformaron el trío perfecto:
Todo esto fue descrito en la película española Remando al Viento, en la que se narra no solo el episodio del trío, sino cuando este se convertía en quinteto.
Ellos dos amándose entre sí, y a su vez siendo amantes de Mary. Mares de opio, y los más desenfrenados refinamientos sexuales, fueron, durante un año, la pasión única y absoluta del trío, al que se entregaron en materia y espíritu.
Este triángulo, en ocasiones se convertía en pentágono, cuando se sumaban a él Claire, hermanastra de Mary y amante de Byron y el médico de éste, John William Polidori. Fue una de esas escalofriantes noches, cuando Byron propuso que cada uno escribiera un cuento sobre fantasmas.
De ahí salieron “Vampirismo”, elaborado por Polidori, pero atribuido siempre a Byron y el inmarcesible Frankenstein, de Mary Shelley.
Ambas obras resultaron bestsellers-10.000 ejemplares vendidos en una sola jornada- lo que hizo retornar a la fama a los escritores y que se recrudeciera todo el odio que Inglaterra sentía hacia ellos.
Las obras de los tres, han traspasado las fronteras universales. Sus tesis hoy son globales y las invitaciones tripartitas, ya son encontradas, sin hipocresías, en los avisos clasificados de los periódicos, y más aún en Internet.
Shelley y Byron no terminaron allí. Protagonizaron un triángulo aún más impactante: tres hombres amándose son una pasión sin barreras, pero ese será otro relato.
Resta agregar que Inglaterra, no permitió que los restos mortales de los poetas, reposaran en el país, debido a la rigurosidad victoriana.
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