La Fiesta de Comparsas se consolidó como uno de los eventos centrales del Fin de Semana de la Tradición del Carnaval de Barranquilla, cerrando la jornada al ritmo inconfundible de la fiesta y reafirmándose como un espacio donde la ciudad se reconoce y se proyecta a través de su herencia festiva. La celebración reunió a cerca de seis mil asistentes, quienes acudieron al centro de la ciudad para presenciar un espectáculo que transformó el espacio urbano en un escenario vivo de color, música, movimiento y memoria colectiva.
El evento contó con la participación de más de un centenar de comparsas, cuyas propuestas artísticas abarcaron tanto creaciones de fantasía como expresiones populares profundamente arraigadas en la tradición carnavalesca. A través de coreografías cuidadosamente elaboradas y vestuarios cargados de simbolismo, cada agrupación aportó su identidad particular a una puesta en escena que reflejó la riqueza y diversidad cultural que caracteriza al Carnaval de Barranquilla.
El recorrido visual y sonoro ofreció un panorama amplio de las múltiples manifestaciones que sustentan la fiesta, integrando ritmos ancestrales, elementos del folclor tradicional y miradas contemporáneas que reinterpretan la tradición sin perder su esencia. Esta convergencia de estilos y narrativas reafirmó el Carnaval como una expresión cultural dinámica, en permanente diálogo entre el pasado y el presente.
En el marco de la celebración, la Fiesta de Comparsas también se convirtió en un espacio de reconocimiento y homenaje. Dos figuras emblemáticas del disfraz barranquillero fueron exaltadas por su invaluable aporte a la fiesta y su permanencia a lo largo del tiempo. El Mago de Oz, creación de Julio Montecerín, y el Indio Piel Roja, representado por Luis Estrada, recibieron un reconocimiento especial por trayectorias que superan los cincuenta años, consolidándose como símbolos de creatividad, constancia y amor por el Carnaval.
La presencia de los soberanos del Carnaval de Barranquilla añadió un componente simbólico y representativo al evento. La reina Michelle Char Fernández desfiló con un traje de fantasía inspirado en las flores, evocando la alegría, la vitalidad y el carácter colorido de la fiesta. Por su parte, el rey momo Adolfo Maury rindió homenaje a uno de los personajes más icónicos del Carnaval al evocar a las marimondas, símbolo de picardía, irreverencia y tradición popular.
El encuentro también destacó la importancia de la transmisión cultural entre generaciones con la participación de los reyes del Carnaval de los Niños. Joshua Ortiz desfiló con un atuendo que retomó el imaginario de las marimondas, mientras que Sharon Acosta rindió tributo a las tradicionales negritas Puloy, reforzando el vínculo entre la infancia, la memoria colectiva y el patrimonio cultural de la ciudad.
Con una masiva asistencia y una puesta en escena que integró tradición, creatividad y reconocimiento, la Fiesta de Comparsas cerró el Fin de Semana de la Tradición reafirmando su papel como uno de los escenarios más representativos del Carnaval de Barranquilla y como una celebración donde la identidad cultural se vive, se comparte y se renueva año tras año.
#cadenaradiallalibertad