La salud del actor Bruce Willis atraviesa una etapa especialmente compleja desde que, en 2023, su familia confirmó públicamente que fue diagnosticado con demencia frontotemporal, una enfermedad neurodegenerativa progresiva. En este contexto, su esposa, Emma Heming Willis, compartió detalles íntimos sobre cómo la familia ha tenido que reorganizar su vida para garantizar el cuidado adecuado del actor y, al mismo tiempo, proteger el bienestar emocional de sus hijas menores. Sus declaraciones fueron hechas en el pódcast Conversations with Cam, conducido por Cameron Oaks Rogers.
Emma explicó que una de las decisiones más difíciles fue trasladar a Bruce Willis a lo que la familia denomina su “segunda casa”, un espacio especialmente adaptado para atender sus necesidades médicas de forma permanente. Lejos de significar un distanciamiento afectivo, esta medida tuvo un impacto positivo tanto en el actor como en el resto del núcleo familiar. Según relató, se trató de una determinación dolorosa pero necesaria, tomada con el objetivo de ofrecer seguridad, estabilidad y la mejor atención posible.
Uno de los factores clave en la decisión fue la protección de las hijas que Emma comparte con Willis, Mabel Ray, de 15 años, y Evelyn Penn, de 11. La esposa del actor señaló que Bruce no habría querido que sus hijas crecieran marcadas por el avance visible de su enfermedad. Antes del traslado, la preocupación constante por su estado de salud había restringido aspectos cotidianos de la infancia de las niñas, como recibir amigos en casa, organizar pijamadas o tener citas para jugar. Emma recordó ese periodo como emocionalmente muy duro, al sentir que la enfermedad estaba afectando el desarrollo normal de sus hijas.
El traslado permitió que Bruce Willis recibiera atención especializada las 24 horas del día, los siete días de la semana, con personal médico entrenado para responder ante cualquier eventualidad. Al mismo tiempo, el hogar donde viven las niñas se convirtió en un espacio más propicio para su crecimiento, brindándoles una sensación de normalidad. Emma afirmó que, aunque no fue una decisión sencilla, resultó ser la correcta, ya que tanto Bruce como sus hijas están prosperando dentro de esta nueva dinámica familiar.
La esposa del actor aclaró que la familia mantiene un vínculo constante con la “segunda casa” y que la visita con frecuencia. Para ellos, no se trata de un centro ajeno, sino de un lugar donde continúan creando recuerdos y compartiendo tiempo juntos. Destacó que este equilibrio ha permitido cubrir adecuadamente las necesidades de cada miembro de la familia.
Emma Heming Willis también explicó por qué decidió hablar públicamente sobre esta experiencia. Señaló que quiso ser transparente para apoyar a otros cuidadores que han enfrentado decisiones similares y que, en muchos casos, son objeto de juicios, críticas o prejuicios. Subrayó que la demencia se manifiesta de manera distinta en cada persona y que solo quienes están en la primera línea del cuidado diario comprenden realmente la magnitud del desafío.
Finalmente, reveló que Bruce Willis no es consciente de que padece demencia, debido a una condición conocida como anosognosia, en la que el cerebro no puede reconocer su propia enfermedad. Aunque lo describió como una bendición y una maldición, Emma afirmó que se siente aliviada de que él no sea consciente de su diagnóstico, pues forma parte de los cambios neurológicos propios de la enfermedad.