En medio de la emergencia provocada por las intensas lluvias que afectan a varias regiones del país, el presidente Gustavo Petro y la precandidata presidencial Claudia López protagonizaron este lunes un fuerte cruce de mensajes a través de redes sociales, centrado en la gestión del Gobierno nacional frente a la atención y prevención de los desastres ocasionados por el invierno.
La controversia se inició con un pronunciamiento de la exalcaldesa de Bogotá, quien cuestionó de manera directa al director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo. López señaló que, pese a que la inundación llevaba cerca de diez días afectando a comunidades y a que existía un decreto de atención de desastres vigente desde noviembre de 2025, las autoridades no habrían actuado de manera oportuna para evitar la situación.
En su mensaje, la precandidata afirmó que el Gobierno tenía conocimiento desde el 21 de enero de la posible ocurrencia de la emergencia y que, aun así, no se habrían tomado las medidas preventivas necesarias. Además, criticó con dureza la intención de promover nuevos impuestos en el marco de la crisis, señalando que no se debía “aprovechar la desgracia de la gente” para reactivar tributos que habían sido suspendidos por la Corte Constitucional. López concluyó su pronunciamiento exigiendo al director de la Ungrd que cumpliera con sus funciones o presentara su renuncia.
La respuesta del presidente Gustavo Petro no tardó en llegar. A través de su cuenta en redes sociales, el mandatario cuestionó los señalamientos de López y la invitó a diferenciar entre un decreto de desastre y un decreto de emergencia económica, social y ambiental, subrayando que ambos tienen alcances y efectos distintos. Según explicó, el decreto de desastre —que se encuentra vigente— solo permite traslados presupuestales, mientras que un decreto de emergencia habilita la creación de nuevos recursos, incluidos impuestos dirigidos a los sectores más ricos de la sociedad.
Petro aclaró que no había hablado de expedir un nuevo decreto de desastre, sino de evaluar la declaratoria de una emergencia económica para enfrentar la magnitud de la situación. En ese contexto, señaló que los nuevos recursos