Monarquía del Carnaval exaltó el legado patrimonial en majestuoso desfile cargado de simbolismo

En medio de un desfile imponente, lleno de colorido, tradición y profundo simbolismo, los soberanos del Carnaval protagonizaron una puesta en escena que resaltó las danzas patrimoniales que constituyen la esencia cultural de la fiesta más importante del país. La jornada, marcada por el folclor y la elegancia, se convirtió en un homenaje vivo a las raíces que han consolidado al Carnaval de Barranquilla como una de las celebraciones más representativas de Colombia ante el mundo.

Los reyes infantiles, Sharon Acosta y Joshua Ortiz, fueron los primeros en cautivar al público con una propuesta artística que evocó la dualidad entre la vida y la muerte, un concepto profundamente arraigado en las manifestaciones culturales tradicionales. Ataviados con trajes imponentes en tonos plateados y negros, los pequeños soberanos deslumbraron por la sobriedad y el significado de su vestuario, así como por la seguridad y gracia demostradas durante su presentación. La combinación de elementos visuales y coreográficos dio como resultado una escena cargada de simbolismo, que arrancó aplausos y reafirmó el papel de las nuevas generaciones en la preservación de la tradición.

La propuesta de los reyes infantiles no solo destacó por su estética, sino también por el mensaje implícito sobre el equilibrio entre fuerzas opuestas, un tema recurrente en las expresiones culturales del Caribe colombiano. Con ello, dejaron claro que el carnaval es mucho más que una fiesta: es un espacio donde convergen historia, identidad y memoria colectiva.

Posteriormente, la reina del Carnaval, Michelle Char, y el rey Momo, Adolfo Maury, protagonizaron uno de los momentos más emotivos del desfile al rendir homenaje a la emblemática danza del Danza del Congo Grande. Esta manifestación artística, considerada una de las más antiguas y representativas del carnaval, fue exaltada como símbolo de resistencia cultural y legado histórico.

Con coreografías tradicionales y un vestuario cuidadosamente diseñado para resaltar los elementos característicos del Congo Grande, la pareja real destacó la importancia de mantener vivas estas expresiones que forman parte esencial del patrimonio cultural. El homenaje fue recibido con entusiasmo por los asistentes, quienes reconocieron en escena una reivindicación de las raíces afrocaribeñas que nutren la identidad festiva de la ciudad.

La monarquía 2026, en su conjunto, reafirmó así su compromiso con la preservación y difusión de las tradiciones que hacen del Carnaval una celebración única. Más allá del espectáculo, el desfile se consolidó como un acto de memoria y orgullo colectivo, en el que cada detalle —desde el diseño de los trajes hasta la puesta en escena— evocó la riqueza cultural que distingue a esta festividad.

Con este despliegue artístico, los soberanos no solo cumplieron con su papel protocolario, sino que enviaron un mensaje claro sobre la importancia de salvaguardar el legado cultural. El Carnaval, una vez más, demostró que tradición y renovación pueden convivir en armonía, fortaleciendo su proyección nacional e internacional como patrimonio vivo de Colombia.

#cadenaradialalibertad

🎧 Escoge tu emisora
EN VIVO