El precandidato presidencial Abelardo de la Espriella anunció que implementará nuevas medidas de seguridad en sus apariciones públicas, entre ellas el uso de un atril cubierto con vidrio blindado durante discursos y concentraciones políticas, tras denunciar presuntas amenazas en su contra.
La decisión hace parte de un reforzamiento de su esquema de protección, diseñado para reducir riesgos en medio del inicio de la contienda electoral. Según personas cercanas a su equipo, el blindaje del atril obedece a recomendaciones técnicas contempladas dentro del protocolo de seguridad para figuras públicas que desarrollan actividades de alto perfil ante multitudes.
El dispositivo será utilizado en recorridos, reuniones con simpatizantes y eventos masivos, escenarios que, de acuerdo con su entorno político, representan mayor exposición. Aunque no se han revelado detalles específicos sobre la naturaleza de las amenazas, el equipo del precandidato aseguró que la agenda continuará con normalidad bajo las nuevas condiciones de seguridad.
Hasta el momento, las autoridades no han entregado información oficial sobre el origen ni el alcance de las alertas denunciadas. Tampoco se ha confirmado si existe una investigación formal en curso relacionada con los hechos mencionados.
Especialistas en seguridad política señalan que el uso de estructuras blindadas en campañas no es inusual en Colombia ni en otros países, especialmente cuando existen advertencias de riesgo. Este tipo de medidas suele aplicarse de manera preventiva para minimizar vulnerabilidades durante eventos abiertos al público.
Con esta determinación, la campaña del aspirante presidencial busca mantener sus actividades territoriales sin suspender actos proselitistas, mientras se implementan ajustes logísticos orientados a garantizar la integridad del candidato y de los asistentes a sus intervenciones.