El partido Centro Democrático rechazó las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la posibilidad de fraude electoral en el diligenciamiento de los formularios E-14, documentos clave en el conteo de votos durante las elecciones.
La polémica surgió luego de que el mandatario manifestara preocupación por la directriz dirigida a los jurados de votación de dejar en blanco las casillas donde no se registren sufragios, lo que —según advirtió— podría abrir espacio a irregularidades. Sin embargo, la Registraduría Nacional del Estado Civil desestimó esa interpretación y aseguró que el procedimiento ha sido históricamente aplicado para evitar que tachaduras o enmendaduras afecten el conteo, el escrutinio y la digitalización de las actas.
En respuesta, el Centro Democrático emitió un pronunciamiento en el que criticó la postura presidencial. “El Centro Democrático rechaza con total firmeza la irresponsable solicitud del presidente Gustavo Petro de desobedecer a la Registraduría”, indicó la colectividad en un comunicado.
El partido también señaló que las declaraciones del jefe de Estado podrían interpretarse como una invitación a modificar indebidamente los formularios electorales, lo que —afirmaron— debilitaría la confianza ciudadana en el proceso democrático. Según la colectividad, cuestionar sin pruebas el mecanismo de diligenciamiento genera incertidumbre sobre la transparencia electoral.
Por su parte, la Registraduría reiteró que el protocolo busca precisamente blindar los resultados frente a posibles alteraciones posteriores, ya que los espacios en blanco impiden que se agreguen cifras manualmente tras el cierre de la mesa.
El cruce de posturas se da en medio del ambiente previo a las elecciones, donde distintas fuerzas políticas han intensificado sus advertencias sobre garantías electorales. Mientras el Gobierno insiste en alertar sobre riesgos de fraude, la autoridad electoral y sectores de oposición defienden la legalidad del procedimiento vigente.
La controversia abre un nuevo capítulo en la tensión política alrededor de la organización de los comicios, al tiempo que revive el debate sobre la confianza institucional en el sistema electoral colombiano.