En la noche de este martes 3 de marzo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó, con siete votos a favor y uno en contra, la fusión del Pacto Histórico y Colombia Humana, consolidando así un partido único de izquierda con miras a las elecciones legislativas de 2026.
La decisión se adoptó tras la presentación de la ponencia del magistrado Benjamín Ortiz, la cual fue respaldada mayoritariamente por la Sala Plena del organismo electoral. En su análisis, el magistrado concluyó que Colombia Humana realizó los ajustes estatutarios requeridos para formalizar su vinculación al Pacto Histórico y que ninguna de las dos colectividades enfrenta sanciones administrativas vigentes que impidan la integración jurídica y política.
Con esta determinación, el CNE despeja el camino para que la coalición de izquierda actúe como una sola fuerza partidista en los próximos comicios legislativos, fortaleciendo su estructura organizativa y reduciendo riesgos jurídicos que amenazaban a algunos de sus dirigentes y candidatos.
Uno de los efectos más inmediatos de la fusión es el impacto sobre procesos y solicitudes que podrían haber comprometido candidaturas por presunta doble militancia. Entre los casos mencionados se encuentra el de la representante María del Mar Pizarro, quien enfrentaba la posibilidad de perder su candidatura si no se consolidaba la integración formal de las colectividades. Con la aprobación del CNE, ese escenario quedaría sin sustento jurídico.
De igual forma, la situación de la congresista María Fernanda Carrascal también se vería resuelta tras la decisión del tribunal electoral, al desaparecer los argumentos relacionados con una eventual incompatibilidad partidista.
La votación no estuvo exenta de matices. El magistrado Álvaro Hernán Prada presentó salvamento de voto, dejando constancia de su desacuerdo con la determinación adoptada por la mayoría de la Sala Plena. Por su parte, la magistrada Fabiola Márquez no estuvo presente en el momento en que se tomó la decisión.
La aprobación de la fusión representa un movimiento estratégico dentro del panorama político nacional, en un contexto marcado por reacomodos partidistas y definiciones anticipadas de cara a 2026. Además de consolidar la identidad jurídica del bloque de izquierda, la medida fortalece su capacidad para inscribir listas y candidaturas sin los obstáculos derivados de su anterior configuración como coalición.
Con esta resolución, el Consejo Nacional Electoral sienta un precedente clave en la reorganización del mapa político colombiano y abre una nueva etapa para el sector progresista, que ahora deberá estructurar su estrategia electoral bajo una sola personería jurídica y un marco estatutario unificado.