Un total de 250 matronas provenientes de los municipios de Luruaco, Manatí, Ponedera, Candelaria y Palmar de Varela participaron en la clausura del proyecto “Soy una mujer que brilla con sabores que trascienden”, una iniciativa impulsada por la Gobernación del Atlántico a través de la Secretaría de la Mujer y Equidad de Género del Atlántico. El programa, desarrollado durante dos meses en alianza con las alcaldías locales y la Fundación La Rosa de Sharon, tuvo como objetivo fortalecer los emprendimientos gastronómicos tradicionales del departamento mediante procesos de formación integral dirigidos a mujeres dedicadas a la elaboración de bollos y fritos, productos emblemáticos de la gastronomía caribeña. Durante el proceso formativo, las participantes recibieron capacitación en áreas como tecnificación de procesos productivos, contabilidad básica, marketing, desarrollo personal y atención al cliente. Estas herramientas buscan mejorar la calidad y los estándares sanitarios de los productos, con el propósito de facilitar su acceso a nuevos mercados a nivel nacional, sin perder el carácter artesanal que distingue estas preparaciones tradicionales. Desde la administración departamental se destacó que esta iniciativa forma parte de una estrategia orientada a reducir brechas históricas de género y promover la autonomía económica de las mujeres. La secretaria de la Mujer y Equidad de Género, María Lourdes Dávila, señaló que el proyecto también busca preservar saberes culinarios transmitidos por generaciones. “Siguiendo la Política Pública de Equidad de Género, trabajamos en la autonomía económica de nuestras emprendedoras. Ellas son portadoras de un patrimonio vivo que debe mantenerse, y hoy les entregamos herramientas para que ese saber se traduzca en progreso para sus hogares y territorios”, afirmó la funcionaria. Además de la capacitación técnica, las matronas recibieron formación en costeo de productos, liderazgo psicosocial y buenas prácticas de manufactura. Estas habilidades buscan facilitar la transición de los pequeños negocios gastronómicos desde modelos de subsistencia hacia esquemas más competitivos y sostenibles. El impacto del programa también se refleja en las historias de varias beneficiarias que lograron mejorar sus condiciones de trabajo. Entre ellas se encuentra María Judith Cervantes, del municipio de Candelaria, quien se dedica a la elaboración de bollo limpio y bollo de mazorca. Según explicó, el proceso de formación le permitió mejorar su relación con los clientes y diversificar su oferta gastronómica mediante nuevas recetas y técnicas. Por su parte, Delia Rosa Fruto, del municipio de Ponedera, destacó la entrega de equipos productivos como parte del proyecto. Las participantes recibieron kits que incluyen estufas industriales y vitrinas para exhibir sus productos. La emprendedora aseguró que estos elementos facilitarán su trabajo, ya que dejará de cocinar con leña y podrá mantener su producción incluso en días de lluvia. Otra de las beneficiarias, Luz Mery Castro, de Luruaco y propietaria del negocio “El Sazón de Luz Mery”, afirmó que la experiencia fue altamente positiva y expresó su deseo de que este tipo de programas continúe llegando a más mujeres que necesitan fortalecer sus emprendimientos. La iniciativa se enmarca en el eje de Autonomía Económica de la política pública impulsada por el gobernador Eduardo Verano, que busca fortalecer el papel de las mujeres en el desarrollo productivo del departamento. Con este programa, la Gobernación del Atlántico apuesta por convertir los saberes tradicionales de la cocina caribeña en oportunidades de crecimiento económico, al tiempo que reconoce el papel de las matronas como guardianas de la identidad gastronómica y cultural de la región.