Efemérides: Marzo 10, 1833 nace Pedro de Alarcón: El Sombrero de Tres Picos

Basado en su obra literaria, Manuel de Falla creó un ballet: El Sombrero de los Tres Picos con decorados de Pablo Picasso. Estrenado en Londres en el Alhambra Theatre, su éxito fue rotundo 

Por: Pepe Sánchez

Estreno mundial con Ballets Rusos de Diaghilev, Alhambra Theatre deLondres, 22 julio de 1919

Leónide Massine, el famoso coreógrafo ruso y bailarín del ballet, fallecido el 14 de marzo en Colonia, y quien tuvo la oportunidad de hacer escena en la obra, cuenta que fue invitado por el propio Manuel de Falla a participar en una presentación.

-Ocurrió que el famoso compositor Manuel de Falla, un hombre de suaves modales, traje oscuro y sombrero, que podría haber pasado por un profesor universitario, nos invitó a un pequeño teatro en Barcelona para ver la comedia El Corregidor y la Molinera, de Gregorio Martínez Sierra y para la que yo había compuesto la música- escribió

Al final señala que con la presencia de un bailarín español, de nombre Félix Gernández García y con la dirección del propio Manuel de Falla, aquello fue un éxito total.

-Era obvio ver que a Falla le fascinaba el baile de Félix y me dijo que quería que las danzas en el ballet se desarrollaran naturalmente a partir de la historia. Todo eso contribuyó al éxito que se obtuvo- dijo

La novela de Alarcón inspirada en el Romanticismo
El escritor español, Pedro de Alarcón nació en Guadrix el 10 de marzo de 1833 y falleció el 19 de junio de 1891, y fue uno de los grandes representantes del Realismo Literario, si bien muchas de sus obras, en especial la primera de ellas, El Final de Norma, están inspiradas en el Romanticismo

En una dedicatoria que hace de este libro al traductor Charles D’ Iriarte le dice, sin embargo, que está lejos de esta corriente, considerada decadente para la época

-Escribí esta obra cuando sólo conocía del mundo y de los hombres lo que me habían enseñado mapas y libros. Care­ce, pues, juntamente esta novela de realidad y de filosofía, de cuerpo y de alma, de ve­rosimilitud y de trascendencia. Es una obra de pura imaginación, inocente, pueril, fan­tástica, de obvia y vulgarísima moraleja- señala.
En su juventud manifestaba ideas anticlericales y contra la monarquía, pero viendo su poco éxito como escritor, se mudó de Madrid a Granada, donde se mantuvo activo, pero en la actividad política de la época.

Regresó a Madrid pero ya con una postura diferente, ahora del todo católica y si bien no retorna a la ruta religiosa que había tratado de abrazar en principio, muchas de sus obras, entre ellas El Escándalo y El Niño de la Bola, tienen ese carácter.

Tal vez no su obra cumbre, pero sí la más conocida, es El Sombrero de Tres Picos, una obra entretenida, de carácter chistoso, escrita con un lenguaje castizo y muy claro.

Esta novela se desarrolla en un pueblo cualquiera de Andalucía, en donde un corregidor -creyéndose omnipotente como muchos de la época- pretende enamorar a cuanta mujer atractiva encuentra en la zona.

El Sombrero de Tres Picos fue escrito en la época del Realismo de Alarcón. Sus personajes son sencillos, con lenguaje muy común y castizo y sobre todo, se desenvuelven con mucha naturalidad, muy lejos de los exponentes del Romanticismo. El tipo de relato corto sin notas rimbombantes, es propio del Realismo.

Una de ellas es Francisca -Frasquita- esposa del molinero Lucas, a quien el corregidor hace que el alcalde llame a su despacho en horas de la noche. La idea del corregidor es hacer que la dama quede sola para tratar de seducirla.

Sin embargo, sus designios se ven frustrados porque cuando intentó entrar a la vivienda de manera subrepticia, cayó en el canal de desagüe. Doña Frasquita se da cuenta de quien pretende ingresar es el corregidor y no su esposo y huye despavorida para buscar a su esposo.

El corregidor, mientras tanto, ayudado por sus alguaciles, sale del canal, pone al fuego su ropa a fin de secarla y se mete en la cama de los molineros.

Por su parte, Lucas en casa del alcalde, se da cuenta de que lo han engañado. Que el alcalde no va a hablar con él y entonces se vuelve raudo a casa, pensando que de alguna manera su esposa le ha sido infiel.

En el camino de regreso, se cruza con doña Frasquita quien como se sabe ha ido a buscarlo a casa del alcalde. Ellos no se reconocen, pero los burros en que cabalgan sí y rebuznan.

Lucas el molinero llega a casa y se percata de que en ella está el corregidor y ve sus ropas secándose. Se imagina lo peor y decide tomar venganza pero no matando al corregidor, sino vistiendo sus ropas para así ir a casa de la corregidora, engañarla con su vestuario y lavar la afrenta de la misma forma en que a él se hicieron.

Al día siguiente todos se encuentran en la casa del corregidor y la corregidora, para castigar a su marido, finge que su esposo era Lucas el molinero, montando una escena tal que todos se echaron a llorar.

El corregidor le dice a Lucas que él no ha tocado un solo cabello de la molinera, pero la corregidora, en cambio, no deshace el error. Su marido piensa que ella ha pasado la noche con Lucas. Al final, todo el engaño se desmonta y el amor de los molineros se mantiene firme hasta la muerte.

Esta obra, hoy es un clásico universal: se han hecho notables versiones para el cine y el teatro, pero sobre todo para el ballet…

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