El presidente Gustavo Petro anunció la presentación de un nuevo proyecto de reforma tributaria ante el Congreso, en respuesta al reciente incremento de las tasas de interés decidido por el Banco de la República, lo que marca un nuevo episodio de tensión entre el Ejecutivo y la autoridad monetaria.
Durante una alocución, el mandatario indicó que el Gobierno se prepara para radicar una ley de financiamiento con el objetivo de equilibrar el presupuesto nacional, afectado por la falta de medidas fiscales suficientes. Petro hizo un llamado directo al ministro del Interior, Armando Benedetti, para liderar la iniciativa en el Congreso, advirtiendo que, de no ser aprobada, insistirá en futuras legislaturas o incluso podría recurrir a la declaratoria de una emergencia económica.
Esta sería la tercera reforma tributaria impulsada por el actual Gobierno. La primera fue aprobada en 2022, mientras que la segunda, que buscaba recaudar 16,3 billones de pesos para completar el presupuesto de 2026, fue archivada por el Congreso, reflejando las dificultades políticas para avanzar en este tipo de iniciativas.
El anuncio se da luego de que el banco central elevara su tasa de interés hasta el 11,25 %, una decisión que, según la entidad, responde a las persistentes presiones inflacionarias y a factores externos como la incertidumbre global derivada de conflictos internacionales. No obstante, el Ejecutivo ha cuestionado esta medida, argumentando que podría frenar el crecimiento económico y afectar la recuperación del país.
La relación entre el Gobierno y el Banco de la República se ha deteriorado en los últimos meses. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, incluso abandonó una reunión de la Junta Directiva del banco en desacuerdo con la decisión de subir las tasas, evidenciando la profundidad del desacuerdo institucional.
En paralelo, el presidente Petro anunció una serie de medidas para contrarrestar los efectos de la inflación y el encarecimiento del crédito. Entre ellas, destacó la restricción a la exportación de fertilizantes producidos en el país, con el fin de garantizar el abastecimiento interno y reducir los costos para el sector agrícola. Asimismo, se contempla la imposición de altos aranceles a su exportación y la entrega de subsidios para apoyar la producción nacional.
El mandatario también explicó que se implementará una política de crédito con tasas subsidiadas, especialmente dirigida a regiones afectadas por desastres naturales como Córdoba, Sucre y Antioquia, donde las recientes inundaciones han impactado la actividad productiva.
Petro subrayó el papel clave del sector campesino en medio de un contexto internacional complejo, asegurando que el aumento en la producción de alimentos será fundamental para contener los precios y mitigar la inflación. Según el jefe de Estado, fortalecer la producción agrícola permitiría contrarrestar los efectos del alza de tasas y estabilizar el costo de vida de los colombianos.
Este nuevo pulso entre el Gobierno y el banco central pone de relieve los desafíos de coordinación entre la política fiscal y monetaria en un escenario de alta incertidumbre económica, mientras el país busca mantener la estabilidad y proteger el poder adquisitivo de la población.