Habitantes del municipio de Candelaria protagonizaron una jornada de protestas que incluyó bloqueos viales durante varias horas, en rechazo a las constantes fallas en el suministro de agua potable por parte de la empresa Aqualia.
La manifestación se concentró en inmediaciones del tanque elevado del municipio, donde los ciudadanos expresaron su inconformidad mediante la quema de llantas y la interrupción del tránsito hacia distintos corregimientos. La situación generó afectaciones en la movilidad y evidenció el malestar creciente de la comunidad frente a un servicio que, según denuncian, ha sido irregular y deficiente.
De acuerdo con los residentes, los problemas en el suministro no son recientes y se han venido intensificando, afectando la calidad de vida de numerosas familias. Además, señalaron la existencia de posibles robos en el sistema de captación de agua, situación que, de confirmarse, estaría agravando la crisis y dificultando una distribución eficiente del recurso.
Los manifestantes exigieron soluciones inmediatas y un plan concreto que garantice el acceso continuo al agua potable, un servicio básico que consideran vulnerado de manera reiterada. En ese sentido, pidieron mayor presencia de las autoridades y acciones contundentes tanto de la empresa operadora como de las entidades competentes.
Tras varias horas de bloqueo y diálogo con representantes de la compañía, la protesta fue levantada luego de que Aqualia se comprometiera a restablecer el suministro de agua en el menor tiempo posible. Sin embargo, la comunidad advirtió que se mantendrá vigilante al cumplimiento de los acuerdos, y no descarta nuevas movilizaciones en caso de persistir las fallas.
Este episodio pone nuevamente en el centro del debate la calidad de los servicios públicos en la región y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y supervisión para garantizar el acceso equitativo a recursos esenciales como el agua potable.