En la actualidad, la seguridad en los teléfonos móviles se ha convertido en un aspecto prioritario, ya que estos dispositivos concentran gran parte de la información personal de los usuarios: datos financieros, contraseñas, fotografías, contactos, historiales de navegación y otros archivos sensibles. Si esta información llegara a manos equivocadas, podría ser utilizada para cometer fraudes, suplantaciones de identidad o distintas formas de estafa digital.
Por esta razón, las principales compañías tecnológicas han desarrollado funciones avanzadas de privacidad y protección orientadas a garantizar un uso más seguro de los dispositivos móviles. En este contexto, Apple se destaca como una de las empresas más comprometidas con la seguridad digital, al integrar en sus equipos una amplia gama de configuraciones que permiten controlar quién accede a los datos del usuario y cómo se utilizan.
Con la llegada de iOS 26, el sistema operativo de Apple incorporó varias herramientas diseñadas para ofrecer una experiencia más segura y personalizada. Una de las más destacadas es la opción de desactivar el seguimiento de aplicaciones, una función que impide que las apps recopilen información sobre la actividad del usuario con fines publicitarios o analíticos. Según el portal es.wired.co, esta herramienta facilita la gestión del permiso de rastreo, permitiendo denegar de forma automática cualquier solicitud de seguimiento al instalar nuevas aplicaciones. Para activarla, el usuario debe dirigirse a ‘Configuración’ > ‘Privacidad’ > ‘Seguimiento’ y desactivar la opción correspondiente, aplicándola de manera general o individual para cada aplicación.
Otra función relevante es la gestión del uso de la ubicación, la cual permite controlar qué aplicaciones pueden acceder a los datos de geolocalización. La recomendación general es conceder este permiso únicamente a aquellas que realmente lo necesiten, como Google Maps o Waze, evitando que otras lo utilicen de manera innecesaria. Para configurarlo, se debe ingresar a ‘Configuración’ > ‘Privacidad y seguridad’ > ‘Servicios de localización’, donde se muestra una lista de aplicaciones con acceso activo a la ubicación. Desde allí, el usuario puede modificar o revocar los permisos en cualquier momento, e incluso desactivar la opción de “ubicación precisa” si no requiere una señal GPS exacta.
Además, iOS ofrece la posibilidad de ocultar aplicaciones, una herramienta útil para quienes desean mantener cierta información o contenido fuera de la vista de terceros. Este proceso es sencillo: basta con mantener presionada la pantalla de inicio, seleccionar la opción ‘Editar’ y escoger las aplicaciones que se deseen ocultar. Aunque permanecerán instaladas, no serán visibles en el escritorio principal.
A esto se suma la opción de proteger el acceso a aplicaciones específicas mediante Face ID, el sistema de reconocimiento facial de Apple. Esta función garantiza que solo el propietario del dispositivo pueda abrir ciertas aplicaciones sensibles, como las de banca, mensajería o almacenamiento en la nube, reforzando así la seguridad de los datos personales.
En conjunto, estas herramientas reflejan el compromiso de Apple con la privacidad y la protección de la información digital. Su implementación no solo previene el acceso no autorizado, sino que también empodera al usuario al darle control total sobre sus datos. Aprovechar estas funciones es fundamental para salvaguardar la integridad de la información personal y reducir los riesgos de exposición en un entorno tecnológico cada vez más conectado.
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