El presidente de Colombia, Gustavo Petro, llegó a Washington D. C. para sostener una reunión bilateral con su homólogo estadounidense, Donald Trump, programada para el martes 3 de febrero de 2026 en la Casa Blanca. Esta visita ocurre en un momento clave para las relaciones entre ambos países, que han experimentado tensiones y desencuentros durante el último año, y busca recomponer el vínculo diplomático y fortalecer el relacionamiento bilateral.
La reunión se da después de un año de roces públicos entre Petro y Trump, que incluyeron disputas sobre política migratoria, cooperación en la lucha contra el narcotráfico y otras diferencias ideológicas. A finales de enero de 2025, Petro negó el aterrizaje de vuelos con migrantes deportados desde Estados Unidos, argumentando “trato indigno” hacia los connacionales, lo que derivó en tensiones diplomáticas que casi desembocan en sanciones comerciales por parte de Washington. Aunque ese episodio se resolvió rápidamente, dejó una marca difícil de borrar en la relación bilateral.
Además, existen profundas discrepancias entre los dos gobiernos en torno al control de cultivos de coca, el enfoque de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y la situación en Venezuela, donde Estados Unidos llevó a cabo una operación militar en Caracas el 3 de enero que terminó con la captura de Nicolás Maduro, hecho que Petro calificó como un “secuestro” y que complicó aún más el diálogo.
Previo a su viaje, el presidente colombiano recibió un visado especial de cinco días para esta visita, luego de que su visa fuera cancelada anteriormente por el Departamento de Estado de EE. UU., un hecho cargado de simbolismo en este contexto de tensión.
El principal objetivo del encuentro en la Casa Blanca es fortalecer los lazos entre Colombia y Estados Unidos, renovar canales de cooperación y tratar temas bilaterales de alto impacto. Entre los asuntos que se esperan discutir están:
La lucha contra el narcotráfico, con énfasis en estrategias conjuntas y la reducción de cultivos ilícitos.
Migración y manejo de deportaciones.
Seguridad regional y temas de cooperación en política exterior.
Comercio y desarrollo económico.
La agenda también incluye actividades complementarias, como reuniones con congresistas estadounidenses, encuentros con la comunidad colombiana en EE. UU., y eventos académicos y empresariales, entre ellos una charla de Petro sobre cambio climático en la Universidad de Georgetown y sesiones con empresarios del sector del cacao para explorar oportunidades de comercio sostenible e internacionalización.
Previo al viaje, Petro también lanzó mensajes movilizadores desde su red social X, haciendo un llamado a manifestarse en la Plaza de Bolívar en Bogotá durante el día de la reunión, con el objetivo de defender valores como la democracia, la paz y el salario mínimo mientras él se encuentra en Washington. Esta convocatoria fue retomada por sectores afines, incluyendo al senador Iván Cepeda.
La reunión con Trump es vista como un momento decisivo para las relaciones colombo-estadounidenses. Expertos señalan que, más allá de la retórica de ambos mandatarios, el encuentro podría influir en la cooperación futura en temas de seguridad, narcotráfico y comercio. Sin embargo, dada la complejidad de los temas y la historia reciente de roces, las expectativas sobre acuerdos concretos son cautelosas.
En suma, la visita de Petro a Washington representa un intento significativo de reajustar una alianza estratégica histórica, en medio de diferencias profundas y un contexto regional dinámico.
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