El departamento del Atlántico finaliza el tercer mes de 2026 bajo una sombra de violencia que parece no dar tregua. Según el más reciente balance de criminalidad suministrado por el Ex-personero Distrital, Arturo García Medrano, la cifra de muertes violentas en marzo alcanzó los 93 casos, consolidando un primer trimestre profundamente sangriento para la región.
Del total de homicidios registrados en el mes, 73 ocurrieron en el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB), lo que representa casi el 80% de la actividad criminal del departamento. El reporte detallado por García Medrano desglosa las víctimas así:
Barranquilla: 38 homicidios.
Soledad: 23 muertes.
Malambo: 8 casos.
Puerto Colombia: 4 hechos letales.
En el resto del departamento se contabilizaron 20 fallecidos, evidenciando que la inseguridad ha permeado las zonas rurales y poblaciones intermedias. Los datos por municipio son:
Sabanalarga: 6 casos.
Repelón: 3 casos.
Baranoa: 3 casos.
Polonuevo: 2 casos.
Santo Tomás: 2 casos.
Ponedera, Usiacurí, Luruaco y Sabanagrande: 1 caso cada uno.
Las estadísticas presentadas por el Ex-personero Arturo García Medrano sirven como un soporte técnico de la crisis actual. Al cierre del primer trimestre de 2026, el Atlántico suma 282 muertes violentas, una cifra muy superior a los 231 casos registrados en el mismo periodo de 2025.
«Hablamos de 51 víctimas más en comparación con el año anterior. Es una tendencia que no se puede ocultar y que exige acciones inmediatas», señala el reporte.
Un dato que genera especial indignación es la violencia contra la mujer. En estos primeros tres meses del año, 22 mujeres han sido asesinadas en el departamento, una cifra que pone en entredicho las políticas de protección de género en el territorio.
Es importante aclarar que este balance del Sistema Civil de Alertas Tempranas se centra exclusivamente en homicidios y muertes violentas intencionales, dejando por fuera los decesos por accidentes de tránsito o suicidios.
Ante este panorama, la ciudadanía y diversos sectores sociales exigen una respuesta contundente de las autoridades administrativas y de policía para frenar esta escalada que ya deja un promedio de casi tres muertes diarias en lo que va del año.