El expresidente Álvaro Uribe Vélez volvió a encender el debate político en Colombia tras publicar un mensaje en redes sociales en el que lanza fuertes cuestionamientos contra el presidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda Castro, en un contexto de alta polarización nacional.
A través de su cuenta de Facebook, Uribe formuló una inquietante pregunta sobre posibles acciones en contra del abogado y precandidato presidencial Abelardo de la Espriella: “¿Petro y Cepeda qué planean contra Abelardo?”. Esta afirmación ha generado múltiples interpretaciones y reacciones en distintos sectores políticos, al insinuar eventuales riesgos para el dirigente.
En su pronunciamiento, el exmandatario también hizo referencia a la llamada Nueva Marquetalia, asegurando que esta estructura armada habría sido “engendrada” por sectores cercanos al actual Gobierno. Además, vinculó a este grupo con recientes hechos de violencia, lo que incrementa la tensión en el debate público sobre seguridad y orden público.
Uribe fue más allá al señalar que candidatos afines a su corriente política estarían siendo objeto de amenazas por parte de organizaciones criminales. Según sus declaraciones, dichas estructuras tendrían supuestos vínculos o afinidad con el senador Cepeda, una acusación que, hasta el momento, no ha sido respondida oficialmente por el congresista.
Las afirmaciones del expresidente se producen en medio de un ambiente político marcado por constantes confrontaciones entre sectores de oposición y el Gobierno, donde los señalamientos cruzados se han convertido en una constante. Este nuevo episodio intensifica la polarización y abre interrogantes sobre el impacto de este tipo de declaraciones en el clima electoral y la seguridad de los actores políticos.
Hasta ahora, ni el presidente Petro ni el senador Cepeda han emitido una respuesta pública frente a los señalamientos de Uribe. El silencio de ambos líderes ha mantenido la expectativa sobre una eventual reacción que podría escalar aún más la controversia.
Entretanto, el mensaje ha comenzado a generar una fuerte ola de reacciones en redes sociales, donde ciudadanos, analistas y figuras políticas han expresado opiniones divididas. Mientras algunos respaldan las advertencias del exmandatario, otros cuestionan la falta de pruebas y advierten sobre el riesgo de difundir acusaciones sin sustento.
Este nuevo cruce de declaraciones refleja la complejidad del escenario político colombiano, en el que la confrontación discursiva sigue marcando la agenda pública y profundizando las divisiones entre los distintos sectores ideológicos del país.