La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, realizó un recorrido por el proyecto “Mi Calle”, una iniciativa de infraestructura que avanza con la intervención de más de 250 metros de red de alcantarillado, considerada clave para mejorar las condiciones de vida de una comunidad históricamente afectada por deficiencias en servicios básicos.
La obra, que supera los 2.000 millones de pesos en inversión, forma parte de una estrategia orientada a atender necesidades prioritarias en materia de saneamiento básico. Según informó la mandataria, estos trabajos permitirán posteriormente ejecutar la pavimentación de la vía, lo que beneficiará directamente a más de 300 familias del sector.
Durante la visita, la gobernadora destacó que este tipo de proyectos responden a una visión de desarrollo centrada en soluciones concretas para las comunidades. “Seguimos trabajando en soluciones reales, que empiezan desde lo esencial y se sienten en la vida diaria de nuestra gente”, afirmó, subrayando el impacto que tienen las obras de infraestructura básica en la calidad de vida de los ciudadanos.
De acuerdo con las declaraciones de Guerra, una de las principales problemáticas que enfrentaba el barrio era el deterioro y la insuficiencia de las redes de acueducto y alcantarillado, situación que generaba afectaciones sanitarias y limitaba el desarrollo urbano del sector. En ese sentido, explicó que la intervención actual busca subsanar estas falencias estructurales, garantizando un sistema más eficiente y adecuado para la comunidad.
La mandataria también indicó que los trabajos de alcantarillado se encuentran en una fase avanzada y que se estima su culminación en aproximadamente 15 días. Este avance permitirá dar paso a la siguiente etapa del proyecto, enfocada en la pavimentación de 215 metros de vía, lo que facilitará la movilidad y mejorará las condiciones de acceso en la zona.
Habitantes del sector han manifestado expectativas positivas frente al desarrollo de la obra, al considerar que representa una solución a problemáticas que durante años afectaron su cotidianidad, especialmente en épocas de lluvia, cuando las fallas en el sistema de alcantarillado generaban inundaciones y complicaciones sanitarias.
El proyecto “Mi Calle” se enmarca en un conjunto de intervenciones que buscan reducir brechas en infraestructura urbana y garantizar condiciones dignas para las comunidades más vulnerables del departamento. Con estas acciones, la administración departamental apunta a fortalecer el acceso a servicios básicos y promover entornos más seguros y habitables.
Finalmente, la gobernadora reiteró su compromiso con el avance de obras que impacten de manera directa a la ciudadanía, destacando que la inversión en infraestructura básica no solo mejora el entorno físico, sino que también contribuye al bienestar y desarrollo integral de las familias beneficiadas.