La Organización de las Naciones Unidas (ONU) destacó este martes los avances alcanzados en la implementación del acuerdo de paz en Colombia, aunque advirtió que persisten focos de violencia en distintas zonas rurales del país. En ese contexto, el organismo hizo un llamado urgente a reforzar las garantías de seguridad de cara a las elecciones presidenciales previstas para el próximo 31 de mayo.
Durante una intervención ante el Consejo de Seguridad, el representante especial del secretario general de la ONU para Colombia, Miroslav Jenča, señaló que el país atraviesa un momento clave en su vida política. Esto ocurre tras la reciente celebración de las elecciones legislativas y a pocas semanas de los comicios presidenciales, considerados determinantes para el futuro institucional y democrático del país.
El enviado internacional felicitó a Colombia por la realización de unas elecciones legislativas que calificó como “en gran medida pacíficas e inclusivas”, pese a que se registraron algunos episodios de violencia y persistieron preocupaciones relacionadas con la presencia de grupos armados ilegales en varias regiones afectadas históricamente por el conflicto armado.
Jenča resaltó el papel desempeñado por las fuerzas de seguridad, así como por los observadores nacionales e internacionales y entidades como la Defensoría del Pueblo, en la protección del proceso electoral. Sin embargo, subrayó la necesidad de garantizar que la campaña presidencial se desarrolle en un ambiente seguro, libre de violencia y sin estigmatización política.
En su intervención, el diplomático también condenó las amenazas denunciadas contra varios candidatos y enfatizó que la protección tanto de los aspirantes como de los votantes debe mantenerse como una prioridad absoluta para las autoridades colombianas. En estas elecciones presidenciales participarán catorce candidatos, lo que convierte esta contienda en una de las más concurridas desde la promulgación de la Constitución de 1991.
Más allá del proceso electoral, el informe presentado ante el Consejo de Seguridad también abordó los desafíos pendientes en la consolidación del acuerdo de paz firmado con la extinta guerrilla de las FARC-EP. Según la ONU, más de 11.000 excombatientes continúan vinculados al proceso de reincorporación, casi una década después de la firma del acuerdo. No obstante, muchos de ellos enfrentan dificultades relacionadas con la falta de oportunidades económicas, limitaciones en infraestructura y persistentes riesgos de seguridad.
El representante de la ONU advirtió que varias regiones del país siguen gravemente afectadas por la presencia y acción de grupos armados ilegales, los cuales disputan el control territorial y las economías ilícitas, generando un impacto directo en la seguridad de las comunidades civiles.
Como ejemplo de esta situación, mencionó la región del Catatumbo, donde se han registrado enfrentamientos entre grupos rivales, ataques con drones, presencia de artefactos explosivos y retrasos en la entrega de ayuda humanitaria, lo que agrava la situación de las poblaciones vulnerables.
Finalmente, Jenča sostuvo que el próximo Gobierno, que asumirá en agosto, enfrentará el reto de consolidar la paz en los territorios más golpeados por el conflicto. En ese sentido, reiteró el compromiso de la ONU de seguir acompañando a Colombia en la implementación del acuerdo y en la construcción de una paz estable y duradera.