Antes de convertirse en una de las figuras más reconocidas de Hollywood, Brad Pitt vivió una experiencia personal que marcaría su juventud y que años más tarde recordaría en entrevistas como una lección de vida. El hecho ocurrió a finales de la década de 1980, cuando el actor sostenía una relación con Jill Schoelen, a quien conoció durante el rodaje de la película Cutting Class.
La relación, que duró cerca de un año e incluso incluyó un compromiso matrimonial, tuvo un desenlace inesperado durante un viaje a Budapest. Según relató Pitt en una entrevista con la revista Première en 1995, todo comenzó con una llamada telefónica de Schoelen, quien se encontraba en Europa trabajando en una producción cinematográfica y le manifestó sentirse sola.
A pesar de atravesar dificultades económicas en ese momento, el actor decidió viajar desde Los Ángeles para reunirse con ella. “Tenía 800 dólares a mi nombre y gasté 600 en un boleto para verla”, recordó. Sin embargo, lo que parecía un gesto romántico terminó convirtiéndose en el final definitivo de la relación.
Al llegar al set de rodaje, Pitt se encontró con una realidad inesperada. Durante una cena, Schoelen le confesó que se había enamorado del director de la película en la que trabajaba. La revelación tomó por sorpresa al actor, quien decidió poner fin inmediato a la relación.
El episodio tuvo un cierre aún más duro para Pitt. Sin dinero suficiente, pasó la noche en Budapest en condiciones precarias. “Me quedé sin dinero por viajar para que rompiera conmigo y terminé la noche hablando con un vagabundo”, relató, recordando cómo esa experiencia contrastaba con el éxito que alcanzaría años después.
Este momento ocurrió antes de que su carrera despegara en la década de 1990, cuando participó en producciones como Legends of the Fall, Entrevista con el vampiro y Se7en, consolidándose como una estrella internacional. Décadas más tarde, en 2019, obtuvo el premio Oscar como Mejor actor de reparto por su papel en Once Upon a Time in Hollywood, dirigida por Quentin Tarantino.
Con el paso del tiempo, Pitt ha señalado que experiencias como esta le ayudaron a mantener perspectiva frente al éxito. Su vida personal, además, ha continuado siendo objeto de atención mediática, especialmente por sus relaciones con Jennifer Aniston y Angelina Jolie.
El episodio, lejos de quedar en el olvido, se ha convertido en una anécdota recurrente que refleja los inicios difíciles de una de las mayores estrellas del cine contemporáneo.