Estados Unidos y la OTAN expresaron este viernes su respaldo a Rumania tras el impacto de un dron contra un edificio residencial en la ciudad de Galati, ubicada cerca de las fronteras con Ucrania y Moldavia, incidente que dejó dos personas heridas y elevó nuevamente la tensión regional por la guerra entre Rusia y Ucrania.
El embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, manifestó la solidaridad de Washington con su aliado de la Alianza Atlántica y calificó el hecho como una “imprudente incursión” en territorio rumano. Sin embargo, evitó responsabilizar directamente a Rusia por el ataque, pese a que tanto las autoridades rumanas como la OTAN atribuyeron el incidente a Moscú.
Whitaker reiteró además el compromiso de Estados Unidos de defender “cada centímetro del territorio de la OTAN”, mientras distintos gobiernos europeos condenaron lo ocurrido y señalaron que el hecho representa una nueva escalada derivada de la guerra en Ucrania.
La primera ministra de Lituania, Inga Ruginiene, advirtió que este tipo de ataques no puede convertirse en una situación normal para los países del flanco oriental de la OTAN.
Por su parte, la OTAN condenó oficialmente “la imprudencia de Rusia” y confirmó que el dron impactó un edificio residencial mientras las fuerzas rusas atacaban infraestructura ucraniana cercana a la frontera rumana. La portavoz de la organización, Allison Hart, aseguró que la alianza continuará fortaleciendo sus sistemas de defensa frente a amenazas aéreas y drones.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que el comportamiento de Rusia representa “un peligro para todos” y sostuvo que la guerra y sus consecuencias ya están afectando directamente a países vecinos de Ucrania.
Rutte confirmó además que las autoridades rumanas citaron al embajador ruso para exigir explicaciones sobre el incidente, mientras la OTAN reiteró su apoyo militar y político a Ucrania frente a la ofensiva rusa.