El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que considera finalizado el acuerdo marco de alto el fuego con Irán, al afirmar que ya no tiene interés en negociar con el régimen iraní tras los recientes enfrentamientos militares y acusarlo de incumplir los compromisos alcanzados.
Durante la segunda jornada de la cumbre de la OTAN en Ankara, acompañado por el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, Trump calificó al Gobierno iraní como una amenaza y reiteró que, a su juicio, Teherán no respetó los términos de la tregua. El mandatario sostuvo que Estados Unidos respondió con ataques de gran intensidad luego de que, según afirmó, Irán reanudara agresiones contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber atacado instalaciones militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait, además de derribar un dron MQ-9, hechos que evidencian una nueva escalada del conflicto tras el frágil cese al fuego alcanzado meses atrás.
Trump también acusó al régimen iraní de reprimir violentamente las protestas internas y de continuar con una política de confrontación internacional. Asimismo, insistió en que Irán tergiversó los acuerdos relacionados con su programa nuclear y afirmó que negociar con ese país representa una pérdida de tiempo.
Las declaraciones del mandatario tuvieron repercusiones inmediatas en los mercados internacionales, impulsando un incremento cercano al 5 % en los precios del petróleo debido a la preocupación por una posible afectación del suministro energético en la región del Golfo Pérsico.
Aunque reconoció que algunos de sus asesores podrían mantener abiertos los canales diplomáticos, Trump dejó claro que, desde su perspectiva, el proceso de negociación con Irán está concluido, lo que incrementa la incertidumbre sobre la estabilidad regional y el futuro de las relaciones entre Washington y Teherán.