Un inusual concurso organizado por una empresa de plomería en la ciudad de Stavropol, Rusia, generó una ola de reacciones en redes sociales luego de que los participantes fueran desafiados a beber una bebida espumosa servida en inodoros para competir por un premio de 100.000 rublos, equivalentes a aproximadamente 1.276 dólares.
La competencia, denominada “Game of Thrones” (“Juego de Tronos”), fue promovida por la empresa EvaGold como una estrategia publicitaria para destacar sus productos sanitarios. En la primera prueba, los concursantes debían consumir, en el menor tiempo posible, una bebida sin alcohol colocada dentro de un recipiente limpio instalado en la taza de un inodoro nuevo, utilizando sorbetes. Los más rápidos avanzaban a la siguiente fase.
Posteriormente, los finalistas enfrentaron un segundo reto que consistía en permanecer sentados sobre la tapa cerrada de un sanitario durante el mayor tiempo posible. De acuerdo con medios locales, tras cerca de diez horas de competencia solo dos participantes habían abandonado el desafío, aunque no se confirmó oficialmente quién obtuvo el premio.
Las imágenes del evento se viralizaron rápidamente y provocaron opiniones divididas. Mientras algunos usuarios consideraron el concurso una ingeniosa campaña de mercadeo, otros lo calificaron como una actividad degradante que afectaba la imagen de Stavropol. Habitantes de la ciudad también expresaron su inconformidad por el impacto negativo que el certamen podría tener sobre la reputación del lugar.
Frente a las críticas, los organizadores defendieron el desarrollo del evento y aseguraron que se respetaron estrictas medidas de higiene. Explicaron que los inodoros utilizados eran completamente nuevos y que la bebida permaneció en recipientes limpios, sin entrar en contacto directo con la cerámica.
El concurso se suma a otras competencias inusuales celebradas en distintos países, como el desafío de permanecer acostado durante más de 33 horas organizado en China y las tradicionales Housekeeping Olympics de Las Vegas, donde trabajadores hoteleros compiten en pruebas de limpieza y arreglo de habitaciones.