El 27 de julio de 2022 fue descubierto en Angola uno de los hallazgos más extraordinarios de la industria minera mundial: un diamante rosa en bruto de 170 quilates, considerado el más grande encontrado en los últimos 300 años. La gema, bautizada como ‘La Rosa de Lulo’, se convirtió rápidamente en un referente por su excepcional tamaño, rareza y pureza.
La piedra fue extraída en la Mina Aluvial de Lulo, ubicada en la provincia de Lunda Norte, una de las regiones diamantíferas más importantes de Angola. Desde su descubrimiento, especialistas la catalogaron como un diamante de tipo IIa, una clasificación reservada para las gemas con un nivel de pureza química excepcional debido a la ausencia casi total de impurezas de nitrógeno en su estructura cristalina.
Los diamantes tipo IIa representan menos del 2 % de todos los diamantes naturales hallados en el mundo, lo que convierte a estas piedras en piezas altamente valoradas por coleccionistas, inversionistas y la industria de la joyería de lujo. A esta exclusividad se suma su color rosa, una característica aún más escasa, ya que se estima que apenas uno de cada 10.000 diamantes extraídos posee esta tonalidad natural.
La combinación de su gran tamaño, pureza y color hizo que ‘La Rosa de Lulo’ fuera considerada un descubrimiento histórico dentro del mercado internacional de piedras preciosas. Su hallazgo también consolidó la importancia de la mina de Lulo como una de las principales fuentes de diamantes de alta calidad en África.
Cuatro años después de su descubrimiento, esta gema continúa siendo un símbolo de la riqueza mineral de Angola y uno de los hallazgos más relevantes de la minería moderna, destacándose como una de las piedras preciosas más raras y valiosas registradas en la historia reciente de la industria diamantífera.