Una nueva ofensiva con drones atribuida a Ucrania dejó al menos seis personas muertas y más de una decena de heridos en varias regiones de Rusia, tras impactar almacenes logísticos e infraestructura estratégica durante la noche del 4 de agosto. Entre los objetivos alcanzados figuran dos centros de distribución de Wildberries, el mayor minorista en línea del país, en una escalada de ataques que continúa afectando la capacidad logística rusa.
Uno de los ataques ocurrió en Krasny Bor, cerca de San Petersburgo, donde un almacén de Wildberries fue alcanzado por un dron, provocando un incendio y dejando un herido, según confirmaron las autoridades regionales y la propia empresa. Otro centro logístico de la compañía también resultó dañado en la región de Tver, aunque en este caso no se reportaron víctimas.
El hecho más grave se registró en la ciudad de Chekhov, en la región de Moscú, donde un almacén fue incendiado tras otro ataque con drones. El balance oficial reporta cinco fallecidos y diez personas heridas, convirtiéndose en el incidente más letal de la jornada. A estas víctimas se suma la muerte de un civil en la región fronteriza de Briansk, donde un dron impactó el vehículo en el que se desplazaba.
Las autoridades rusas atribuyeron la ofensiva a Ucrania y señalaron que este tipo de operaciones se ha intensificado desde mediados de julio. La fundadora de Wildberries, Tatyana Kim, aseguró que más de una docena de instalaciones de la empresa han sido atacadas desde el 18 de julio y calificó estas acciones como “actos de terrorismo”.
En respuesta al incremento de los ataques, el presidente Vladímir Putin ordenó al Ejército establecer una franja de seguridad en las regiones ucranianas de Kharkiv y Sumy con el objetivo de reforzar la protección de las zonas fronterizas rusas, donde continúan registrándose ataques con drones, misiles y artillería.