Si bien el compositor de El Año Viejo fue el colombiano -bolivarense para más señas- Crescencio Salcedo el 31 de diciembre cuando se recibe el Año Nuevo, en el país se recuerda más al mexicano Tony Camargo quien interpretó el tema con la orquesta de Rafael De Paz después.
Y es que ese tema se ha convertido en un ícono de tal festividad. La historia cuenta que Camargo conoció el tema en 1952 en Caracas y que cuando regresó a México al año siguiente, se lo entregó a su amigo Rafael De Paz quien de manera inmediata decidió montarlo con su agrupación.
Vicente Silva Vargas exdirector de la Radio Nacional de Colombia, al morir Tony Camargo el 5 de agosto de 2020, escribió estas frases:
“Antonio Camargo Carrasco jamás pensó que una partitura que en 1952 alguien le prestó en Caracas, se convertiría en su pasaporte a la inmortalidad. Ese papel, con apuntes a mano, contenía los arreglos y la letra de ‘El año viejo’, una cumbia pegajosa compuesta por el artista colombiano Crescencio Salcedo»
En entrevista con Radio Nacional de Colombia, Camargo contó que poco a poco, la canción grabada por la RCA Víctor fue ganando espacio en las emisoras y radioteatros mexicanos, pero que fue en 1954 cuando se expandió a muchos países de América Latina, incluido Colombia en donde uno de los primeros sorprendidos fue el propio Crescencio Salcedo.
En entrevista que le hiciera Silva ahí en la Radio Nacional de Colombia, el cantante recordó que ese tema musical fue grabado en 1953 y que fue popularizándose en México, pero que se convirtió «en una verdadera locura» cuando se extendió por los demás países de América Latina en especial en Colombia.
Tiempo después, cuando ya el tema había desbordado todas las expectativas, Camargo señaló en la radio colombiana que ese tema lo lo ha acompañado durante casi 70 años y en todas sus presentaciones.
“A donde quiera que vaya, así no sea noviembre ni diciembre, los espectadores siempre me piden esta canción, la bailan, la gozan y hasta lloran con ella porque quizá les recuerda a sus viejos y les remueve muchos sentimientos”, dijo. Pero de igual manera y sin proponérselo este cantante se convirtió en la práctica en una especie de embajador de la cumbia colombiana y no sólo en México.
Camargo interpretó música de José Barros, de Pacho Galán y de muchos otros autores colombianos y una buena cantidad de estos temas fueron difundidos en diferentes películas producidas en el cine de su país, en esas épocas, dueño de las pantallas centro y sudamericanas y con bastante difusión en Europa, con lo que la cumbia colombiana se globalizó.
En sus últimos años, Tony Camargo se radicó en Mérida, Yucatán, donde cantó con la Orquesta Jaranera del Ayuntamiento. Aunque ya retirado, no dejó de presentarse en los festejos de fin de año, como si su voz fuese convocada por la memoria colectiva. Murió el 5 de agosto de 2020, a los 94 años, tras complicaciones derivadas de la diabetes.
La Fonoteca Nacional lo despidió recordando que compartió escenario con figuras como Benny Moré, Luis Arcaraz y Wello Rivas, y que su interpretación de El Año Viejo lo convirtió, sin proponérselo, en eterno. Como él mismo dijo alguna vez: “A donde quiera que vaya… los espectadores siempre me piden esta canción… la bailan, la gozan y hasta lloran con ella”.
Hoy su voz regresa cada diciembre, con los abrazos, los brindis y las lágrimas que no necesitan reloj.