Las devastadoras inundaciones repentinas registradas en la frontera entre Nepal y China dejaron al menos 362 personas muertas y más de 1.400 desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en una de las zonas más afectadas del Himalaya.
El desastre ocurrió tras el colapso de un glaciar, que generó un poderoso torrente de agua, hielo, rocas y lodo. En Nepal, las autoridades reportaron 359 víctimas mortales y más de 800 desaparecidos, mientras que en el Tíbet, las autoridades chinas informaron de tres muertos y 558 personas desaparecidas debido a los deslizamientos e inundaciones provocados por el fenómeno.
La emergencia destruyó carreteras, sepultó vehículos y edificaciones y dejó graves daños en las vías de comunicación. Imágenes captadas con drones mostraron extensas zonas cubiertas de lodo y escombros. En sectores como el distrito de Nuwakot, algunos edificios, árboles, cables y vehículos quedaron afectados por el material arrastrado por la creciente.
Entre los desaparecidos hay cientos de extranjeros que realizaban actividades de turismo, senderismo y peregrinación en la región. Las autoridades reportaron ciudadanos de India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Canadá, mientras países como Australia, Estados Unidos y Malasia activaron mecanismos para establecer la situación de sus nacionales.
El Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS, indicó inicialmente que el evento podía corresponder a un terremoto de magnitud 4,4, pero posteriormente revisó su análisis y concluyó que se trató de un colapso glacial de magnitud 5,2, descartando la ocurrencia de un sismo.
Expertos señalaron que el fenómeno provocó una crecida excepcional, con un aumento del nivel del río Trishuli de hasta nueve metros en apenas media hora. El río Lhende Khola también sufrió graves inundaciones tras un alud de hielo y rocas procedente de un glaciar.
Las autoridades mantienen las operaciones de búsqueda y rescate, mientras persiste la preocupación por la vulnerabilidad de la región del Himalaya ante el acelerado derretimiento de los glaciares y el aumento de eventos climáticos extremos.