El Ejército de Estados Unidos aseguró este viernes que logró retirar las minas marinas que, según Washington, fueron colocadas por Irán en las rutas de navegación internacional del estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el transporte mundial de petróleo.
El jefe del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), almirante Brad Cooper, afirmó que las rutas marítimas reconocidas internacionalmente se encuentran despejadas y que las operaciones militares estadounidenses han permitido garantizar el tránsito de cerca de 1.500 buques comerciales durante los últimos meses.
Según el alto mando, estas embarcaciones transportaron aproximadamente 750 millones de barriles de petróleo crudo desde el golfo Pérsico hacia los mercados energéticos internacionales. Mientras tanto, Cooper sostuvo que Irán no ha logrado exportar petróleo desde sus costas desde la reanudación del bloqueo naval estadounidense a mediados de julio.
Washington también aseguró que mantiene un estricto control sobre el movimiento de embarcaciones hacia y desde los puertos iraníes. De acuerdo con CENTCOM, ningún buque ha ingresado o salido de estas instalaciones sin autorización estadounidense, aunque se han permitido algunos desplazamientos por razones humanitarias.
Para mantener las operaciones, Estados Unidos habría desplegado miles de militares, más de 20 buques de guerra y cientos de aeronaves. Cooper afirmó además que las fuerzas estadounidenses obligaron a 75 embarcaciones a cambiar su rumbo tras presuntamente intentar evadir el bloqueo y que otras tres fueron inutilizadas por no acatar órdenes.
Las declaraciones se producen dos días después de que el presidente Donald Trump asegurara que el estrecho de Ormuz estaba libre de minas y advirtiera que Estados Unidos destruirá cualquier embarcación que intente volver a colocar explosivos en las rutas marítimas.
La situación mantiene elevada la tensión entre Washington y Teherán en medio del conflicto iniciado tras la ofensiva estadounidense-israelí del 28 de febrero. La estrategia estadounidense combina el bloqueo naval con nuevas medidas de presión económica, mientras continúa sin resolverse la disputa entre ambos países tras el vencimiento del plazo fijado para alcanzar un acuerdo global.