El Brent alcanzó los US$97,07 por barril y el WTI llegó a US$92,28 este lunes, mientras los nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán aumentan la preocupación por una interrupción prolongada del tránsito petrolero por el estrecho de Ormuz.
Los precios internacionales del petróleo comenzaron la semana nuevamente al alza ante el temor de que la escalada militar entre Estados Unidos e Irán provoque una interrupción prolongada del suministro energético desde Oriente Medio.
El Brent avanzó 79 centavos, equivalentes al 0,82 %, hasta ubicarse en US$97,07 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) aumentó 80 centavos, un 0,87 %, para alcanzar los US$92,28.
El movimiento se produce después de una semana de fuertes ganancias para el crudo. El Brent acumuló un incremento de 7,8 %, mientras que el WTI subió cerca del 10 %, en medio de la reanudación de los ataques entre Washington y Teherán y de una reducción en el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz.
La situación se agravó después de que las fuerzas estadounidenses atacaran el sábado tres petroleros iraníes, según informó el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
Uno de los buques fue alcanzado frente a la costa de la isla de Jark, cercana a uno de los principales centros de exportación petrolera de Irán.
Ese mismo día, la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informó sobre ataques contra tres petroleros que circulaban por rutas consideradas no autorizadas en el estrecho de Ormuz y contra otros tres buques estadounidenses en diferentes zonas.
La consultora de inteligencia marítima Marisks calificó los hechos como una importante escalada del conflicto marítimo y advirtió que los buques comerciales están adquiriendo un papel cada vez más relevante dentro de la disputa económica entre ambos países.
Una de las principales señales de alerta para los mercados es la reducción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Según datos de la firma de análisis Kpler citados este lunes, durante los últimos diez días atravesaron el estrecho un promedio de apenas 10 buques de mercancías por día, el nivel más bajo registrado desde mayo.
La disminución del tránsito incrementó los temores sobre una posible reducción adicional del suministro petrolero.
Priyanka Sachdeva, responsable de análisis de mercados de Phillip Nova, advirtió que una caída significativa en el tráfico de petroleros podría generar una reacción todavía mayor en los precios internacionales.
La tensión también se extendió a otras zonas marítimas de la región. Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, afirmó el domingo, según medios estatales, que en los próximos días se anunciará una zona restringida fuera del estrecho de Ormuz.
El anuncio aumenta la incertidumbre sobre la navegación comercial y sobre la capacidad de los mercados energéticos para mantener los actuales niveles de suministro.
El estrecho de Ormuz resulta especialmente sensible para el mercado mundial debido al volumen de petróleo que históricamente ha transitado por esta vía.
En medio de la escalada, la OPEP+ decidió mantener sin cambios su política de producción de petróleo para octubre durante una reunión celebrada el domingo.
El grupo señaló que antes de adoptar nuevas medidas deberá alcanzar un acuerdo sobre las cuotas de producción correspondientes.
La decisión se produce mientras los mercados evalúan hasta dónde podría llegar el impacto de la crisis y si será necesario recurrir a mayores volúmenes de producción para compensar eventuales interrupciones.
El mercado también comienza a valorar la posibilidad de que las restricciones al suministro se mantengan durante varios meses.
Analistas de ANZ consideran probable un enfrentamiento prolongado entre Estados Unidos e Irán, caracterizado por acciones militares sucesivas y de intensidad limitada.
La entidad estima que las exportaciones podrían permanecer restringidas durante el resto de 2026, antes de una reapertura gradual hacia finales del cuarto trimestre.
Según este escenario, los niveles de suministro previos al conflicto no se recuperarían completamente sino hasta finales del primer trimestre o comienzos del segundo trimestre de 2027.
De mantenerse esta perspectiva, la crisis podría seguir ejerciendo presión sobre los precios del petróleo y aumentar los riesgos para los mercados energéticos internacionales durante los próximos meses.