El agua en Santa Marta vuelve al debate por la propuesta de captar el río Magdalena. La ciudad espera conocer costos, plazos y la solución definitiva.
Agua en Santa Marta: el río Magdalena vuelve al debate
El agua en Santa Marta vuelve a ocupar el centro de la discusión pública ante la expectativa por una solución definitiva a la crisis de abastecimiento. La propuesta de captar agua del río Magdalena, presentada en 2024 por el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, retomó protagonismo tras las advertencias del concejal Juan Carlos Palacio y la incertidumbre sobre la alternativa que adoptará el Gobierno nacional.
La discusión se intensificó después de cumplirse el plazo de diez días anunciado por el presidente Abelardo De la Espriella para presentar una solución concreta al problema. Mientras se esperan detalles oficiales, los habitantes de la capital del Magdalena necesitan conocer qué proyecto se ejecutará, cuánto costará y en qué tiempo podría garantizar un suministro estable.
Propuesta del río Magdalena para abastecer a Santa Marta
La iniciativa fue presentada en julio de 2024 durante una reunión entre Alejandro Char y el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo, con participación de representantes de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y de Triple A.
El proyecto contempla captar agua del río Magdalena, construir una planta de tratamiento y desarrollar tuberías, redes matrices y tanques para transportar el recurso hasta los hogares samarios. También se planteó la posibilidad de extender el beneficio a municipios como Ciénaga y Puebloviejo.
Sin embargo, la propuesta todavía necesita estudios técnicos, definición de costos, fuentes de financiación y un modelo de operación que permita establecer su viabilidad. Su presentación no significa que exista una aprobación definitiva ni que las obras estén listas para comenzar.
Juan Carlos Palacio pide concertación
El concejal Juan Carlos Palacio expresó preocupación por la posibilidad de que el Gobierno nacional seleccione una alternativa sin concertarla con las autoridades distritales y los responsables de la prestación del servicio.
“Ojalá no sea la APP del río Magdalena, propuesta por unos socios del Gobierno en la ciudad de Barranquilla”, manifestó durante una intervención en el Concejo Distrital.
Su advertencia pone sobre la mesa la necesidad de garantizar participación institucional, transparencia y claridad sobre las responsabilidades de cada entidad. No obstante, la viabilidad de la iniciativa deberá determinarse mediante evaluaciones técnicas, financieras y administrativas.
Para Santa Marta, el desafío consiste en evitar que las diferencias institucionales retrasen las decisiones necesarias para mejorar el abastecimiento.
¿Qué pasará con las plantas desalinizadoras?
Otra de las preocupaciones está relacionada con el futuro del proyecto de plantas desalinizadoras, que contemplaba inversiones superiores a los $786.000 millones y había sido incluido como estratégico mediante el documento CONPES 4159.
Según lo anunciado por el presidente De la Espriella, los recursos se orientarían hacia otra alternativa para garantizar el suministro de agua, después de descartar la opción de las desalinizadoras.
La decisión plantea interrogantes sobre la redistribución del presupuesto, las entidades responsables de ejecutar las inversiones y la posibilidad de requerir financiación adicional. También será necesario conocer las implicaciones administrativas y contractuales del cambio de estrategia.
Retos técnicos y financieros de la solución
La captación del río Magdalena requiere estudios sobre la calidad y disponibilidad del agua, las necesidades de tratamiento y las variaciones de la fuente durante las temporadas secas y lluviosas.
Además, será necesario construir infraestructura de captación, bombeo, conducción y almacenamiento, junto con redes capaces de distribuir el recurso de manera eficiente. Los costos de construcción y operación deberán evaluarse para determinar la sostenibilidad del sistema.
Si el proyecto busca beneficiar a varios municipios, también tendrá que definir cómo se distribuirá el agua y cómo se garantizará la continuidad del servicio para cada población.
Santa Marta espera una solución definitiva
La crisis del agua en Santa Marta exige una hoja de ruta con responsables identificados, recursos definidos y fechas verificables. Mientras se desarrolla una solución estructural, también se necesitan medidas inmediatas para atender a los sectores que enfrentan dificultades de abastecimiento.
Hasta que el Gobierno presente información oficial detallada, no es posible afirmar que la asociación público-privada del río Magdalena será la alternativa seleccionada.
Los habitantes esperan respuestas concretas sobre el costo del proyecto, el inicio de las obras y el plazo para garantizar el suministro. La solución definitiva dependerá de la capacidad de convertir los anuncios en inversiones ejecutables y en un servicio de agua potable continuo para la población.
Pie de foto: La propuesta de captar agua del río Magdalena volvió al debate como alternativa para atender la crisis de abastecimiento en Santa Marta, mientras se esperan definiciones del Gobierno nacional.