Tío Toño, reconocido como el tamborero más longevo del Atlántico, falleció a los 103 años. Su legado musical deja huella en el folclor del Caribe colombiano.
Tío Toño, reconocido como uno de los tamboreros más longevos del Atlántico, falleció a los 103 años, dejando un importante legado para la música tradicional y el folclor del Caribe colombiano. Su partida representa una pérdida para la cultura de Ponedera y para las comunidades que encontraron en su historia un ejemplo de amor por las raíces musicales de la región.
José Antonio Salas Meza, conocido cariñosamente como tío Toño, dedicó buena parte de su vida a las expresiones folclóricas del departamento. Su trayectoria, vinculada especialmente a la tradición del tambor, lo convirtió en una figura representativa de la memoria cultural del Atlántico.
La noticia de su fallecimiento fue confirmada por sus familiares al medio Impacto News. La partida del músico generó sentimientos de tristeza entre quienes conocieron su historia y reconocieron su aporte a la conservación de las manifestaciones tradicionales del Caribe colombiano.
A sus 103 años, tío Toño era considerado un referente de longevidad y permanencia dentro del folclor regional. Su vida estuvo marcada por el vínculo con la música popular, una expresión cultural que ha acompañado durante generaciones las celebraciones, encuentros comunitarios y festividades de los pueblos del Caribe.
Un homenaje en sus últimos meses de vida
Uno de los momentos más especiales de sus últimos meses ocurrió en septiembre de 2026, cuando recibió una visita que reconoció públicamente su trayectoria artística y su contribución a la tradición musical del Atlántico.
La reina del Carnaval de Barranquilla 2027, Salwa Maloof, llegó hasta su residencia en el municipio de Ponedera para rendirle un homenaje. Durante el encuentro, la soberana le entregó varios obsequios como muestra de admiración y reconocimiento por su historia y su dedicación al folclor.
La visita tuvo un significado especial, pues permitió destacar la importancia de valorar a los hombres y mujeres que han dedicado su vida a preservar las costumbres y expresiones culturales de sus comunidades.
El reconocimiento también puso de relieve el papel de los músicos tradicionales en la conservación de los sonidos que identifican al Caribe colombiano. A través de sus conocimientos, experiencias y prácticas, estos artistas contribuyen a transmitir las tradiciones de una generación a otra.
Para tío Toño, aquel homenaje representó una oportunidad para recibir el cariño y la admiración de quienes valoran su aporte a la identidad cultural del departamento.
Tío Toño y su legado para el folclor del Atlántico
La historia de José Antonio Salas Meza está estrechamente relacionada con la memoria folclórica de Ponedera, municipio que hoy despide a uno de sus representantes más recordados de la tradición popular.
Su reconocimiento como uno de los tamboreros más longevos del departamento permitió visibilizar la importancia de los portadores de saberes culturales, personas que, con su experiencia, ayudan a mantener vivas las manifestaciones musicales que forman parte de la identidad regional.
El tambor ocupa un lugar fundamental en el patrimonio cultural del Caribe colombiano. Sus sonidos acompañan diferentes expresiones tradicionales y hacen parte de la historia musical de comunidades que han encontrado en estos ritmos una forma de preservar sus costumbres y transmitir su identidad.
En ese contexto, la trayectoria de tío Toño adquiere un significado especial. Su vida representa el vínculo entre la memoria de los pueblos y las expresiones culturales que han permanecido vigentes a pesar del paso del tiempo.
Su fallecimiento, a los 103 años, deja un vacío entre quienes reconocían su aporte al folclor. Sin embargo, su recuerdo seguirá presente en la historia musical de Ponedera y en la memoria de quienes valoran las tradiciones del Atlántico.
El Caribe despide a uno de sus tamboreros más longevos
La partida de tío Toño también invita a reflexionar sobre la necesidad de reconocer y proteger a los cultores populares, cuyo trabajo resulta fundamental para conservar el patrimonio inmaterial de los territorios.
En muchas comunidades del Caribe colombiano, los músicos tradicionales representan una conexión directa con las raíces culturales. Sus conocimientos no siempre quedan registrados en documentos, pero permanecen en las prácticas, los ritmos y las enseñanzas que comparten con las nuevas generaciones.
Por eso, homenajes como el que recibió de Salwa Maloof en septiembre cobran especial importancia: permiten reconocer en vida a quienes han contribuido a construir y preservar la identidad cultural de la región.
Hoy, Ponedera y el Atlántico despiden con tristeza a José Antonio Salas Meza, tío Toño, un hombre cuya existencia estuvo ligada al tambor y a las tradiciones musicales del Caribe.
Aunque su historia llegó a su final a los 103 años, su nombre permanecerá asociado a la memoria folclórica del departamento y al legado de quienes han dedicado su vida a mantener vivas las raíces culturales de Colombia.