En abril de 1945, en medio del avance aliado sobre el norte de Italia y el debilitamiento definitivo del régimen fascista, el dictador Benito Mussolini protagonizó sus últimos intentos por mantenerse en el poder, en un contexto marcado por el derrumbe militar y político de la llamada República Social Italiana.
La presión ejercida por las fuerzas aliadas sobre la Línea Gótica —un sistema defensivo construido por la Alemania nazi en la cordillera de los Apeninos— anticipaba la caída inminente de la resistencia alemana en territorio italiano. Desde la zona del lago de Garda, Mussolini era consciente de que su régimen tenía los días contados.
En un intento desesperado por sostener el poder, el líder fascista evaluó distintas estrategias, entre ellas la creación de un reducto en la región de Valtellina o incluso la posibilidad de convertir a Milán en un bastión de resistencia similar a Batalla de Stalingrado. También contempló negociar una rendición con los aliados o huir hacia la neutral Suiza.
El 18 de abril, Mussolini se trasladó a Milán, donde estaba prevista una reunión con representantes de la resistencia italiana, mediada por el arzobispo Ildefonso Schuster. Sin embargo, el contexto militar cambió rápidamente tras conocerse que el general de las SS Karl Wolff buscaba un cese de hostilidades, lo que aceleró el colapso del régimen.
Ante el inminente derrumbe, Mussolini optó por la huida. Disfrazado de soldado alemán, abandonó el país en un convoy junto a su amante Clara Petacci y otros jerarcas fascistas como Alessandro Pavolini y Nicola Bombacci. El grupo intentaba atravesar el norte de Italia con la esperanza de escapar.
Sin embargo, el 27 de abril de 1945, el convoy fue interceptado en las cercanías de Dongo por partisanos de la Brigada Garibaldi, liderados por Urbano Lazzaro. Tras un breve enfrentamiento, las fuerzas alemanas accedieron a negociar, conscientes de su desventaja en el terreno y la inminente llegada de refuerzos de la resistencia.
La captura de Mussolini marcó el principio del fin del fascismo en Italia y simbolizó el colapso definitivo de uno de los regímenes aliados de la Alemania nazi en Europa durante la fase final de la Segunda Guerra Mundial.