La ciudad de Caracas volvió a estrechar sus vínculos con el legado literario de Gabriel García Márquez con la inauguración de una escultura inspirada en el universo narrativo del autor de Cien años de soledad, considerada una de las obras más influyentes de la literatura en español.
La pieza fue develada en el Parque de los Escritores, ubicado en el municipio Baruta, al este de la capital venezolana, durante un acto encabezado por autoridades locales, representantes diplomáticos y gestores culturales.
La obra fue realizada por el escultor venezolano Carlos Jairran con el respaldo de la Alcaldía de Baruta, la Embajada de Colombia en Venezuela y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
Más que representar una imagen tradicional del Nobel colombiano, la escultura propone una interpretación simbólica de su legado literario. A través de relieves y elementos visuales, la obra evoca algunos de los temas más característicos de la narrativa de García Márquez: la memoria, el paso del tiempo, las guerras interminables, la superstición, los amores imposibles y la convivencia entre lo cotidiano y lo fantástico.
Durante la ceremonia de inauguración, Jairran explicó que su intención no fue recrear escenas específicas de las novelas del escritor, sino capturar el espíritu del realismo mágico, corriente narrativa profundamente asociada a la identidad cultural latinoamericana. El artista señaló que la obra busca representar “esa manera tan latinoamericana de entender la historia, el amor, la violencia y el olvido”.
El evento contó con la presencia de representantes diplomáticos de Colombia, China, México y Portugal, quienes destacaron la trascendencia cultural y humana de la obra del autor colombiano, considerado una de las figuras más importantes de la literatura universal contemporánea.
Uno de los momentos centrales del homenaje estuvo a cargo del embajador colombiano en Venezuela, Milton Rengifo Hernández, quien recordó la estrecha relación de García Márquez con Caracas. El escritor residió en la ciudad entre 1957 y 1959, periodo durante el cual desarrolló una importante etapa de su carrera periodística y escribió crónicas que posteriormente fueron reunidas en Cuando era feliz e indocumentado.
Por su parte, el alcalde de Baruta, Darwin González, afirmó que el Parque de los Escritores continuará consolidándose como un espacio dedicado a la literatura y al pensamiento latinoamericano. Además, anunció que seguirán impulsando nuevos homenajes a figuras fundamentales de las letras universales con el objetivo de acercar sus obras a las nuevas generaciones.