La más reciente encuesta de la firma AtlasIntel desató un debate entre analistas y sectores políticos por dudas relacionadas con su metodología, capacidad operativa y composición demográfica de la muestra utilizada en el estudio.
Las inquietudes surgieron luego de que la encuestadora reportara la realización de 5.039 entrevistas presenciales en apenas cinco días a nivel nacional, una cifra que, según expertos del sector, implicaría ejecutar más de mil encuestas diarias en distintas regiones del país.
De acuerdo con análisis difundidos tras la publicación del sondeo, un encuestador presencial suele completar entre tres y cuatro entrevistas por jornada, lo que habría requerido un despliegue cercano a 250 encuestadores activos diariamente. A esto se suma la dificultad de encontrar ciudadanos dispuestos a participar, ya que en Colombia la tasa efectiva de respuesta ronda el 30 %.
Especialistas sostienen que para obtener poco más de cinco mil encuestas válidas habría sido necesario contactar a más de 15.000 hogares, lo que incrementa las dudas sobre la logística y supervisión del trabajo de campo.
Otro de los aspectos señalados es el cambio metodológico de la firma. AtlasIntel era conocida principalmente por estudios digitales y en línea, mientras que esta medición fue presentada como presencial y probabilística, un modelo que exige mayor cobertura territorial, personal y mecanismos de control.
También se cuestiona la composición demográfica de la muestra. Comparaciones con cifras oficiales del DANE mostrarían diferencias en variables como edad, nivel educativo e ingresos, con una mayor representación de sectores de ingresos altos y personas entre 36 y 55 años.
Aunque los analistas aclaran que estas observaciones no constituyen pruebas de manipulación, sí consideran necesario que la firma entregue mayor transparencia sobre sus procedimientos técnicos y criterios de validación.