El Ejército de Israel lanzó este jueves un ataque de precisión contra objetivos vinculados al grupo Hezbollah en Beirut, marcando el primer bombardeo sobre la capital libanesa desde la entrada en vigor del alto el fuego acordado en abril. La ofensiva ha generado preocupación internacional ante el riesgo de una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente.
Según medios libaneses, el ataque impactó un edificio residencial en el barrio de Chueifate, al sur de Beirut, donde presuntamente se encontraba un comandante de la unidad de cohetes de Hezbollah. Hasta el momento, la organización no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el hecho.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron mediante un breve comunicado la ejecución de “ataques de precisión” en Beirut. Mientras tanto, el diario libanés L’Orient-Le Jour señaló que el objetivo estaría relacionado con la estructura operativa de Hezbollah en la capital.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el ejército intensificará las operaciones militares en territorio libanés debido a las supuestas violaciones del alto el fuego atribuidas a Hezbollah, organización acusada de lanzar drones y cohetes contra el norte de Israel.
La ofensiva coincide con un aumento de los bombardeos israelíes en el sur del Líbano, donde se han reportado decenas de víctimas y desplazamientos masivos de civiles. Autoridades libanesas informaron que más de 800.000 personas han sido evacuadas de zonas cercanas al río Zahrani, mientras que el Ministerio de Salud de Líbano reportó más de 3.200 muertos y cerca de 10.000 heridos desde marzo.
En medio de la escalada, el ministro israelí de Finanzas, Bezalel Smotrich, propuso intensificar las represalias contra Beirut tras recientes ataques atribuidos a Hezbollah.
La situación ocurre en un contexto de creciente tensión regional, marcado también por enfrentamientos indirectos entre Irán y Estados Unidos, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para evitar una expansión del conflicto en Medio Oriente.