El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia a Irán al asegurar que su país volverá a realizar ataques militares si Teherán incumple los compromisos contemplados en el acuerdo que ambas naciones firmarán esta semana para poner fin al reciente conflicto en Oriente Medio.
Durante su participación en la cumbre del G7 en Evian, Francia, Trump afirmó que el entendimiento alcanzado constituye una oportunidad histórica para reducir las tensiones en la región, pero dejó claro que Washington responderá con contundencia ante cualquier incumplimiento. El mandatario señaló que evaluará el comportamiento del gobierno iraní antes de adoptar nuevas decisiones y reiteró que Estados Unidos está dispuesto a actuar nuevamente si considera que existen amenazas para su seguridad o sus intereses estratégicos.
Trump también anunció que el estratégico Estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo, será reabierto completamente en los próximos días. Según explicó, la vía marítima ya opera parcialmente y su normalización total ocurrirá tras la firma oficial del acuerdo.
El presidente destacó además la reacción positiva de los mercados internacionales, señalando que las bolsas registraron avances y los precios del petróleo descendieron tras conocerse el principio de acuerdo entre Washington y Teherán. A su juicio, el pacto contribuye a reducir riesgos para la economía mundial y evita una posible crisis energética de gran magnitud.
En relación con versiones sobre posibles ayudas económicas a Irán, Trump negó que Estados Unidos vaya a financiar proyectos de reconstrucción o desarrollo en el país persa. El mandatario rechazó informaciones sobre un supuesto fondo regional multimillonario y aseguró que Washington no asumirá compromisos de inversión dentro del acuerdo.
La firma oficial está prevista para este viernes en Bürgenstock, con la mediación de Pakistán y Qatar. Tras la ceremonia, ambas partes iniciarán un período de negociaciones de 60 días para definir los aspectos pendientes de un acuerdo definitivo que busca consolidar el cese de hostilidades y la estabilidad regional.