El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, calificó como “absolutamente justo” el reciente ataque con drones lanzado por las fuerzas ucranianas contra la región de Moscú, presentado por Kiev como una respuesta directa a los bombardeos rusos que han golpeado objetivos civiles en territorio ucraniano, incluido el ataque a una histórica catedral de Kiev.
Desde Bruselas, donde participa en reuniones con aliados occidentales, Zelensky defendió la ofensiva y aseguró que Rusia debe sentir las consecuencias de la guerra iniciada por el presidente ruso, Vladimir Putin. El mandatario sostuvo que los ataques buscan demostrar que el conflicto también puede tener impacto dentro del territorio ruso.
Durante la operación nocturna, varios drones alcanzaron por segunda vez en una misma semana una refinería situada en la región de Moscú. El ataque provocó múltiples incendios y generó imágenes ampliamente difundidas en redes sociales. Según Zelensky, estas acciones forman parte de una estrategia destinada a aumentar la presión sobre el Kremlin y reducir su capacidad de sostener la guerra.
A pesar de respaldar los ataques, el presidente ucraniano reiteró su disposición a negociar un alto el fuego inmediato con Rusia. Asimismo, hizo un llamado a los gobiernos europeos, a Estados Unidos y a la propia sociedad rusa para incrementar las acciones que contribuyan a frenar la maquinaria militar de Moscú.
Paralelamente, Zelensky participa en Bruselas en una nueva reunión del grupo de apoyo militar a Ucrania, conocido como Ramstein, donde busca mayores aportes económicos para la adquisición de armamento y sistemas de defensa antiaérea. También anunció avances en conversaciones con representantes de la industria militar alemana para desarrollar un sistema europeo de defensa antibalística.
Además del respaldo militar, el mandatario intentará obtener apoyo político dentro de la Unión Europea para acelerar el proceso de adhesión de Ucrania al bloque comunitario. La ofensiva sobre Moscú y la agenda diplomática de Zelensky reflejan la combinación de presión militar y búsqueda de apoyo internacional que mantiene Kiev en medio de la guerra con Rusia.