Israel y el grupo armado libanés Hezbollah alcanzaron un acuerdo de alto el fuego que entró en vigor de manera inmediata, según informaron fuentes diplomáticas y funcionarios estadounidenses. La tregua fue resultado de gestiones lideradas por mediadores de Estados Unidos, Qatar e Irán, en un intento por contener la escalada de violencia en el sur de Líbano y preservar los esfuerzos diplomáticos en la región.
De acuerdo con las fuentes, el acuerdo busca poner fin a los recientes enfrentamientos que amenazaban con ampliar el conflicto en Medio Oriente. La mediación internacional se produjo en paralelo a las conversaciones entre Washington y Teherán, en un contexto marcado por el aplazamiento de los diálogos sobre asuntos nucleares y de seguridad regional.
Mientras se anunciaba la tregua, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que fue Irán quien promovió el acercamiento con Washington y reiteró que no se destinarán recursos estadounidenses a Teherán durante el período de 60 días contemplado en el reciente entendimiento entre ambos países.
Pese al anuncio del cese de hostilidades, la situación continúa siendo delicada. El Ejército de Israel informó la muerte de cuatro soldados en un ataque con dron explosivo atribuido a Hezbollah en el sur del Líbano. Además, reportó varios militares heridos en acciones similares ocurridas en la misma zona.
Las Fuerzas de Defensa de Israel también señalaron que realizaron operaciones contra posiciones e infraestructuras de Hezbollah antes de la entrada en vigor de la tregua. Por su parte, Irán había advertido previamente que la continuidad de los ataques en territorio libanés podría poner en riesgo los avances alcanzados en las negociaciones con Estados Unidos.
El acuerdo representa un nuevo esfuerzo diplomático para reducir las tensiones en la región, aunque persisten dudas sobre la estabilidad y duración del cese al fuego en uno de los escenarios más sensibles del conflicto en Medio Oriente.