El presidente Gustavo Petro rechazó de manera contundente las declaraciones del exdirector de la Policía Nacional, el general (r) Henry Sanabria, quien aseguró que el Gobierno habría otorgado concesiones al Clan del Golfo y ejercido presiones para limitar las operaciones de la Fuerza Pública. Desde la Casa de Nariño, el mandatario calificó estas afirmaciones como falsas y reiteró que durante su administración no se ha ordenado detener acciones militares contra organizaciones criminales.
Petro sostuvo que la estrategia de seguridad del Gobierno ha mantenido una ofensiva permanente contra el crimen organizado y aclaró que las únicas restricciones operacionales contempladas corresponden a la suspensión de bombardeos cuando exista evidencia o sospecha de la presencia de menores de edad, con el propósito de proteger a la población civil y garantizar el respeto por los derechos humanos.
El jefe de Estado también recordó que los ceses al fuego pactados con grupos armados al inicio de su mandato fueron levantados hace varios meses debido a los incumplimientos de esas organizaciones. En ese sentido, aseguró que actualmente no existe ningún cese al fuego vigente con estructuras criminales y negó cualquier trato preferencial hacia el Clan del Golfo, insistiendo en que la política del Gobierno ha sido de confrontación permanente durante los últimos tres años y medio.
Asimismo, defendió los diálogos sociojurídicos con bandas ilegales como una herramienta contemplada en la legislación para contribuir a la reducción de los homicidios en el país.
En medio de la controversia, Petro también lanzó un mensaje a la administración entrante, al advertir que su equipo no respaldará, durante el proceso de empalme, decretos que vulneren los derechos humanos o promuevan la violencia. Este nuevo episodio se suma a la denuncia por injuria y calumnia presentada por la directora del DAPRE, Laura Sarabia, contra el general (r) Sanabria por las mismas declaraciones.