La nueva película Supergirl, de Warner Bros. y DC Studios, tuvo un estreno inferior a las proyecciones iniciales al recaudar 37,1 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá y 62,6 millones de dólares a nivel mundial durante su primer fin de semana en cartelera, cifras por debajo de las estimaciones que anticipaban cerca de 68 millones de dólares en el mercado global.
La producción, protagonizada por Milly Alcock, forma parte del renovado universo cinematográfico de DC y narra la historia de Kara Zor-El, prima de Superman. El filme contó con un presupuesto de producción cercano a los 170 millones de dólares, además de unos 120 millones destinados a mercadeo, lo que eleva significativamente el monto necesario para alcanzar la rentabilidad.
De acuerdo con estimaciones de la industria, la película necesitaría recaudar entre 300 y 375 millones de dólares en todo el mundo para recuperar su inversión. Sin embargo, las proyecciones actuales apuntan a una taquilla final de aproximadamente 100 millones de dólares en Norteamérica y entre 200 y 210 millones a nivel global, un escenario que podría representar pérdidas de entre 80 y 120 millones de dólares, dependiendo del comportamiento de la cinta en las próximas semanas.
El desempeño de Supergirl coincide con una temporada de verano altamente competitiva, marcada por el estreno de grandes franquicias y producciones familiares que disputan la atención del público. Analistas consideran que el reto de posicionar personajes menos conocidos y el creciente interés de los espectadores por propuestas más selectivas dentro del género de superhéroes han influido en el resultado.
La película también representa una prueba para la nueva estrategia de DC Studios, liderada por James Gunn y Peter Safran, quienes buscan consolidar un universo cinematográfico interconectado tras el éxito de Superman, que en 2025 superó los 618 millones de dólares en la taquilla mundial. El desempeño de Supergirl será clave para medir la solidez de esta nueva etapa de la franquicia.