Netflix estrenará el próximo 9 de julio una nueva adaptación de La familia Ingalls, titulada La casa de la pradera, que marcará un giro respecto a la recordada serie protagonizada por Michael Landon. La producción trasladará el inicio de la historia a Independence, Kansas, en lugar de Walnut Grove, Minnesota, con el propósito de ajustarse a la cronología de las novelas originales escritas por Laura Ingalls Wilder.
La showrunner Rebecca Sonnenshine explicó que la decisión responde al compromiso de ofrecer una versión más auténtica y fiel a los libros que inspiraron la historia. Según la productora, la primera temporada recrea el lugar donde la familia Ingalls construye su primer hogar en la saga literaria, mientras que Walnut Grove aparece más adelante, en la cuarta novela.
Aunque el cambio de escenario puede sorprender a los seguidores de la serie clásica, la producción recuerda que el episodio piloto de la versión de los años setenta también mostraba inicialmente el paso de la familia por las praderas de Kansas antes de establecerse definitivamente en Minnesota.
Además de respetar el orden de los libros, la nueva adaptación ofrecerá una visión más amplia de la expansión hacia la frontera estadounidense. La historia incorporará la perspectiva de las comunidades indígenas, un enfoque que tuvo poca presencia en la serie original. Netflix señaló que la producción busca mostrar tanto la experiencia de los colonos como la de los pueblos originarios, reflejando los conflictos y desafíos de la época.
El elenco está encabezado por Luke Bracey como Charles Ingalls, Crosby Fitzgerald como Caroline, Alice Halsey en el papel de Laura y Skywalker Hughes como Mary. Pese a las novedades, la producción promete mantener el eje central que convirtió a la historia en un clásico: los valores familiares, la solidaridad, la vida en comunidad y la capacidad de superar juntos las dificultades. Netflix confirmó además que la serie ya tiene asegurada una segunda temporada.