Por: Roy Vergara Munarriz
España en la final del Mundial hizo llorar a los argentinos. Lo que más me gustó de España en el Mundial México-Canadá y Estados Unidos, que es una selección sencilla y humilde, y que tiene lo básico del fútbol, que es tener buenos jugadores y no tantas estrellas. Con un sistema de juego supo controlar a selecciones que pueden ser mejores en cuanto a nómina y en cuanto a estrellas.
En el caso de Portugal, en el caso de Francia y en el caso de Argentina. Y la supo controlar por esa sencilla razón España hoy celebra el Campeonato del Mundo. Fíjense, España no tiene goleador, cualquiera puede resolver una situación.
Ante Argentina sí se puede decir que fallaron un poco en la definición, pero como dice el adagio, tanta agua le entra al cántaro hasta que se derrama. Y fíjense lo que es esto del fútbol, la figura hasta ese momento del partido de la final era el arquero argentino Dibu Martínez, atajó de todo y en un tiro de esquina no sale con seguridad y ante la llegada del jugador William Junior lo deja cabecear hacia atrás para el remate del jugador español Ferran. Argentina desconocida totalmente y controlada.
Hay que decir España así de sencillo en la final del Campeonato Mundial por fin hizo llorar a los argentinos que se sentían ganadores y favoritos. Lloró su técnico Scaloni, lloró Messi, lloraron todos, mientras que España celebraba su segundo Campeonato del Mundo. Bien merecido porque jugó mejor y fueron superiores.
Y que le den gracias al arquero argentino Dibu Martínez porque de lo contrario el marcador final hubiese terminado mucho más amplio.
Amanecerá y veremos.