Polonia denunció este jueves una presunta violación de su espacio aéreo luego de que un objeto, que todo apunta sería un misil de crucero ruso, ingresara a su territorio durante un masivo ataque de Rusia contra Ucrania. El proyectil impactó en un campo de la provincia de Lublin, a unos 90 kilómetros de la frontera ucraniana, sin dejar víctimas ni daños materiales.
El objeto fue detectado por los radares militares hacia las 3:40 de la madrugada mientras se dirigía al oeste. Seis minutos después desapareció de las pantallas antes de que un caza F-16 pudiera interceptarlo. Posteriormente, un helicóptero Mi-24 localizó un cráter de unos diez metros de diámetro y restos del artefacto en una zona rural entre las aldeas de Tarnawa Kolonia y Tokary, a varios kilómetros de las viviendas más cercanas.
El canciller ucraniano, Andrii Sybiha, afirmó que se trató de un misil de crucero ruso Kh-101 y aseguró que el hecho representa una violación del espacio aéreo de la OTAN. Sin embargo, el primer ministro polaco, Donald Tusk, evitó confirmar oficialmente esa versión y señaló que será la investigación de la fiscalía militar la que determine el origen del proyectil, aunque reconoció que «todo apunta» a esa hipótesis.
El incidente ocurrió en medio de uno de los ataques más intensos lanzados por Rusia contra Ucrania desde el inicio de la guerra. Según el Ejército ucraniano, Moscú disparó 74 misiles y 284 drones contra diferentes regiones del país. Uno de los ataques más devastadores ocurrió en Dnipropetrovsk, donde un misil balístico destruyó una vivienda y causó la muerte de al menos ocho personas, incluidos tres menores de edad.
Tras el incidente, Tusk convocó una reunión de seguridad de emergencia y reiteró que las Fuerzas Armadas polacas estaban preparadas para neutralizar el proyectil si este hubiera continuado avanzando dentro del territorio nacional, mientras la OTAN y líderes europeos expresaron su respaldo a Polonia.