El Concejo Distrital de Santa Marta aprobó la realización de 10 días de sesiones extraordinarias, que comenzarán el próximo 1 de agosto, con el objetivo de fortalecer el control político sobre la crisis de desabastecimiento de agua potable y evaluar las acciones emprendidas por la administración distrital frente a los efectos del fenómeno de El Niño.
La iniciativa, presentada por el presidente de la corporación, Efraín Lozano Dueñas, recibió el respaldo unánime de los concejales, quienes coincidieron en la necesidad de hacer seguimiento permanente a las medidas implementadas para enfrentar una problemática que afecta a miles de habitantes del Distrito.
Durante el debate, el concejal Juan Carlos Palacio advirtió que la situación podría agravarse debido a la intensificación del fenómeno climático. Explicó que las plantas de tratamiento reciben actualmente cerca de 900 litros de agua por segundo, mientras que la demanda de la ciudad alcanza los 1.800 litros por segundo. Además, denunció que algunos sectores permanecen hasta 15 días sin suministro, por lo que pidió adoptar medidas de contingencia y racionamiento mientras se ejecutan soluciones definitivas.
El concejal Luis Francisco Frías sostuvo que el acceso al agua potable, considerado un derecho fundamental, no está siendo garantizado plenamente, y manifestó preocupación por reportes ciudadanos relacionados con posibles problemas en la calidad del servicio.
Entre las propuestas presentadas, Wiston Vargas solicitó utilizar las facultades derivadas de la calamidad pública y la urgencia manifiesta para ampliar la contratación de carrotanques. Por su parte, José Manuel Mozo planteó crear una comisión especial que supervise la emergencia y coordine acciones con entidades como Essmar, la Oficina de Gestión del Riesgo y el Cuerpo de Bomberos.
Asimismo, el concejal José Alfredo Ordóñez propuso evaluar el abastecimiento temporal mediante carrotanques con agua potable proveniente de Barranquilla para atender a las comunidades más afectadas.
Con estas sesiones extraordinarias, el Concejo buscará ejercer un mayor control político sobre la gestión de la emergencia y verificar el cumplimiento de las estrategias destinadas a mitigar la crisis hídrica que enfrenta Santa Marta.