El fuerte terremoto registrado en Colombia reavivó el debate sobre la capacidad de Santa Marta para responder ante un terremoto, tsunami u otra emergencia de gran magnitud. Ante este escenario, surge un llamado a la Administración Distrital, encabezada por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, y al director de la Oficina para la Gestión del Riesgo y Cambio Climático, Darío José Linero Mejía, para que informen a la ciudadanía sobre las condiciones actuales de preparación.
El planteamiento busca evitar el alarmismo y, en cambio, promover acciones de prevención, información y respuesta oportuna frente a posibles fenómenos naturales.
Entre las principales inquietudes están la fecha del último simulacro de terremoto o tsunami realizado en la ciudad, la ubicación y señalización de las rutas de evacuación, la existencia de sistemas de alarma capaces de alertar simultáneamente a residentes, trabajadores y turistas, así como la identificación de las zonas con mayor vulnerabilidad y el número de personas que podrían estar expuestas.
También se plantea un interrogante clave: ¿qué tan rápido podría reaccionar Santa Marta si hoy ocurriera una emergencia de gran magnitud?
La preocupación cobra especial relevancia debido al carácter turístico de la ciudad, su población flotante y la presencia de sectores densamente poblados. La preparación, por tanto, requiere más que el conocimiento individual de las rutas de evacuación. También demanda señalización adecuada, protocolos actualizados, sistemas de alerta, capacitación ciudadana, coordinación entre las instituciones y simulacros periódicos.
El reciente movimiento sísmico recuerda que los fenómenos naturales pueden ocurrir sin previo aviso. Por ello, el llamado a las autoridades es a entregar información clara sobre el nivel de preparación de Santa Marta.
La prevención, advierte el llamado ciudadano, debe demostrarse antes de una tragedia y no después de que ocurra.