La crisis de los puentes que conectan a Fundación y Aracataca mantiene en alerta a las comunidades y se convierte en una nueva prueba para la capacidad de gestión de las administraciones públicas. Mientras el Puente Amarillo permanece cerrado por fallas estructurales, el Puente Gris, con 115 años de funcionamiento, opera bajo restricciones debido a su estado crítico.
El Puente Gris, cuya responsabilidad corresponde a la Gobernación del Magdalena, fue sometido recientemente a una revisión técnica con participación de Invías. Aunque las autoridades señalaron que no existe un riesgo de colapso inmediato, el diagnóstico obligó a restringir el tránsito de vehículos pesados, camiones, tractomulas y buses de gran tamaño desde el pasado 28 de julio. Estos automotores deben utilizar rutas alternas por la Troncal de Oriente.
La medida busca reducir las cargas sobre una estructura deteriorada, pero para la comunidad no representa una solución definitiva. Habitantes de la zona han expresado su preocupación y reclaman que las evaluaciones y anuncios institucionales se traduzcan en obras concretas para garantizar la conectividad y seguridad vial entre ambos municipios.
Uno de los principales interrogantes está relacionado con el proyecto que tendría la Gobernación del Magdalena para intervenir definitivamente el Puente Gris. Según la información pública disponible, no se conoce un expediente integral que detalle estudios, diseños, presupuesto, fuentes de financiación, alcance técnico y cronograma de ejecución de una obra definitiva.
En recientes pronunciamientos, la gobernadora Margarita Guerra ha mencionado la necesidad de avanzar en la obtención del código BPIN para continuar el proceso hacia una eventual licitación. Sin embargo, este registro hace parte del ciclo de estructuración de un proyecto de inversión y no reemplaza los estudios, diseños ni la ejecución de la obra.
La situación se agrava por el cierre total del Puente Amarillo o Puente Metálico, oficializado mediante el Decreto 0044 de 2026, tras informes que alertaron sobre riesgos estructurales. Su cierre aumentó la presión sobre el Puente Gris y profundizó las dificultades de movilidad.
Las comunidades esperan ahora que las gestiones de las autoridades se conviertan en estudios, recursos, contratación y obras que permitan recuperar de manera definitiva la seguridad vial y la conexión entre Fundación y Aracataca.