El presidente Abelardo De la Espriella reiteró durante su más reciente alocución presidencial la orden impartida a la nueva cúpula militar y policial de recuperar la seguridad, la autoridad y el control territorial en todo el país.
El mandatario, quien asumió el cargo el pasado 7 de agosto, endureció su postura frente a los grupos armados y estructuras criminales que utilizan acciones violentas contra la población civil. De la Espriella afirmó que en materia de orden público “se acabaron los eufemismos” y señaló que quienes recurran al secuestro, la extorsión, el asesinato y el uso de explosivos para generar terror serán considerados y combatidos bajo la condición de terroristas.
El jefe de Estado también descartó nuevos espacios de diálogo con organizaciones que continúen desarrollando actividades criminales. Según explicó, quienes quieran abandonar la violencia podrán acceder a los mecanismos de sometimiento a la justicia establecidos por la ley, mientras que quienes persistan en el delito deberán enfrentar la capacidad legítima de las instituciones.
Las instrucciones dirigidas a los nuevos comandantes del Ejército Nacional y la Policía Nacional incluyen la recuperación efectiva del territorio, la protección de la población civil, el debilitamiento de las estructuras criminales y la persecución de sus fuentes de financiación.
De acuerdo con el mandatario, estas acciones buscan generar resultados concretos y devolver la tranquilidad a las comunidades afectadas por la violencia y el accionar de grupos ilegales.
De la Espriella, además, aseguró que los integrantes de la Fuerza Pública contarán con el respaldo de la Presidencia para cumplir sus funciones constitucionales y restablecer el orden público.
“Sin seguridad no hay libertad. Sin autoridad no hay justicia y sin tranquilidad no puede haber prosperidad”, afirmó el presidente, al reiterar que la seguridad será uno de los principales ejes de su Gobierno.