Los precios del petróleo subieron más de 2% este lunes, impulsados por una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán que volvió a poner bajo presión al estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de energía.
El crudo Brent avanzó 2,21 dólares, equivalentes al 2,51%, hasta los 90,31 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) ganó 1,83 dólares, un 2,19%, para ubicarse en 85,23 dólares.
El repunte se produjo después de que fuerzas estadounidenses atacaran dos plataformas de lanzamiento en la isla iraní de Larak, en el estrecho de Ormuz. En respuesta, Irán lanzó ataques contra dos bases aéreas estadounidenses ubicadas en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, según medios iraníes que citaron a la Guardia Revolucionaria.
La confrontación incrementó la preocupación sobre el tránsito marítimo por Ormuz, por donde antes del inicio de la guerra circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Durante el fin de semana, el número de buques mercantes visibles atravesando la zona cayó a unos cinco por día, mientras un buque cisterna fue alcanzado por un proyectil el sábado.
Las negociaciones para reabrir la vía marítima permanecen estancadas. El analista Suvro Sarkar, de DBS, consideró más probable una confrontación contenida que una escalada prolongada y estimó que el petróleo podría mantenerse entre 85 y 95 dólares por barril, mientras no exista claridad sobre Ormuz.
A la tensión geopolítica se sumaron nuevas advertencias económicas. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anticipó nuevas sanciones contra Irán, mientras el presidente Donald Trump señaló que el petróleo proveniente de Venezuela será utilizado para reponer la Reserva Estratégica de Estados Unidos.
El escenario también impactó a los mercados asiáticos, afectados por expectativas de tasas de interés más altas en Estados Unidos y las señales de preocupación de la Reserva Federal frente a una inflación cercana al 3,7%.